Es una “petición gravísima” por su crueldad y por las consecuencias judiciales. Así de claro ha sido Jesus Ramírez, vicepresidente de la Asociación de Víctimas del 11-M, que ha recalcado que la petición, que presumiblemente se plantean hacer algunos peritos de las partes, podría “poner en peligro el proceso judicial y retrasar la sentencia, que es nuestro mayor anhelo”.
“Es una crueldad absolutamente innecesaria y me parece una forma de insultar a los profesionales que trabajaron durante todas aquellas fechas. Basta de jugar con las víctimas y basta de teorías conspirativas al margen de la Justicia”, asegura un indignado Jesús Ramírez.
Ramírez, víctima directa de los atentados, también opta por la ironía al ofrecer su cuerpo a los peritos que hoy explican al periódico ‘El Mundo’ su decisión de pedir la exhumación de cadáveres para analizar el explosivo. Sólo pide una cosa a cambio: que Aznar, Acebes y Rajo y se atrevan a asumir sus fallos y su responsabilidad.