Los magistrados Fernando Grande-Marlaska, Javier Martínez Lázaro y Ramón Sáez Valcárcel recuerdan que no se ha producido ningún incidente durante los permisos que ambos han disfrutado, y sostienen que la petición formulada por el Ministerio Público "carece de cualquier proporcionalidad".
Fue el juez de Vigilancia Penitenciaria, José Luis Castro, quien concedió la libertad condicional a los dos presos arrepentidos de ETA. La Fiscalía había reclamado el alejamiento obligatorio del término municipal de Bilbao, donde residen los familiares de las víctimas y la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha rechazado la solicitud del Ministerio Público.
Fernando de Luis de Astarloa y de José Manuel Fernández Pérez de Nanclares son los dos primeros presos de ETA acogidos a la "vía Nanclares", en la que se integran los etarras en tercer grado que renuncian a la violencia, y que les permite no tener que acudir a la cárcel para dormir.
Castro decretó la puesta en libertad de los dos arrepentidos el pasado 7 de mayo después de comprobar que habían manifestado su renuncia a la violencia y pedido perdón a las víctimas. Además, habían satisfecho la responsabilidad civil impuesta por los atentados cometidos.
El fiscal Carlos Bautista, aun estando de acuerdo con la libertad condicional, recurrió para que no pudieran regresar al término municipal de Bilbao porque iban a estar en "pleno contacto con la sociedad a la que en su día hirieron con su delito".
La Sección Primera ha valorado que los reclusos se han desvinculado de forma pública de ETA, han pedido perdón a las víctimas, han rechazado la violencia, y se han comprometido a abonar las indemnizaciones por sus crímenes.