Jueves, 31/5/2012 03:02
El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno no llamará, por ahora, como testigos a los oficiales de vuelo y controladores civiles y militares de las bases de Torrejón, Rota y Morón de la Frontera, hasta que no tenga en sus manos toda la documentación oficial que haya sobre los vuelos.
El juez va a aceptar la petición de la Fiscalía para recavar cuanta información oficial se posea a los ministerios de Exteriores y Defensa sobre estos vuelos, una docena aproximadamente, que pudieron hacer escala en nuestro país y en los que supuestamente se trasladaba de forma secreta a islamistas detenidos para interrogarles en Guantánamo.
El juez ha aceptado las peticiones documentales, entre ellas, que los tres aeropuertos implicados y AENA le envíen los planes de vuelo que son objeto de la investigación.
El juez Ismael Moreno reactiva así la investigación desde el pasado mes de diciembre, cuando la acusación le pidió que declararan los oficiales que estaban de servicio en esas bases militares cuando los aviones hicieron escala.
El juez considera prioritario revisar la documentación sobre los vuelos, sus escalas, o el aprovisionamiento de las aeronaves, antes que citar a los responsables del control aéreo. Aunque, según fuentes jurídicas, estos testigos militares y civiles terminarán por declarar en la Audiencia Nacional.
La inauguración del primer monumento castrense en memoria de los 62 militares fallecidos en el accidente del Yak-42 marcará hoy el quinto aniversario del siniestro, cuyas causas siguen investigándose en la Audiencia Nacional, que finalmente no imputará al ex ministro de Defensa Federico Trillo.
Los familiares de las víctimas, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general Félix Sanz, y la subsecretaria de Defensa, María Victoria San José, rendirán homenaje en la Base "Cid Campeador" de Burgos a la memoria a los militares fallecidos el 26 de mayo de 2003 cuando el avión Yakolev-42 en el que volvían de una misión en Afganistán se estrelló en la localidad turca de Trebisonda.