El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha decidido seguir adelante con la investigación sobre el bombardeo llevado a cabo por la aviación israelí el 22 julio de 2002 en Gaza en el que murieron 15 civiles palestinos, al comprobar que en Israel no existe ninguna causa abierta sobre los hechos.
Andreu esperaba esta noticia que le permite continuar con la querella por genocidio al amparo de las leyes internacionales firmadas por España. Si en Israel estuviera abierta alguna causa no se podría investigar.
La traducción de los documentos solicitados a Israel están ya en manos del magistrados y el próximo lunes enviará una comisión rogatoria para interrogar en ese país a los 7 militares imputados, entre ellos al ex ministro de defensa.
Andreu dijo a primeros de este mes que el bombardeo de julio de 2002 contra un edificio en Gaza fue un hecho ilegal, premeditado y desproporcionado que pretendía atacar a la población civil.
Allí murieron 14 personas, 150 heridos y falleció el líder de Hamas al que buscaban con el bombardeo.
Un delito contra la humanidad que el juez de la Audiencia Nacional va a investigar a fondo ya que no hay impedimento.