Jueves, 31/5/2012 03:24
ALTO EL FUEGO
Los últimos ataques de envergadura de ETA tuvieron como objetivo uno de sus objetivos más frecuentes, la Guardia Civil. A ese cuerpo pertenecían sus últimas víctimas mortales en nuestro país, que se remontan al 30 de julio de 2009, cuando la banda asesinó a los guardias civiles Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva con una bomba lapa en Calvià, en Mallorca.
En la imagen, la calle donde se alojaba el dirigente etarra Txeroki con Leire López, también detenida en esta misma operación.- (REUTERS)
ENCUESTA - 2010-09-05 - (3909 votos)
El día anterior la banda intentaba perpetrar una matanza en Burgos, también contra la Guardia Civil. El arma esta vez fue una furgoneta bomba aparcada junto a una casa cuartel de la ciudad castellana y que hirió a 65 personas.
Un mes, ese julio de 2009, que fue uno de los más intensos en los últimos años de ETA y que empezaba con un artefacto explosivo en la Casa del Pueblo del Partido Socialista de Euskadi en Durango, en Vizcaya, afortunadamente sin víctimas pero con graves destrozos materiales.
Desde ese mes de julio la banda redujo su actividad enormemente acosada, cada vez más, por los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado. Las detenciones se han sucedido en España y en otros países como Francia o Portugal, donde ETA trataba de encontrar un santuario, cada vez más perseguida en Francia.
De ese país procede precisamente la que es la última víctima asesinada por la banda. Se trata del gendarme Jean-Serge Nerin, tiroteado el pasado 16 de marzo a 50 kilómetros de París.
Pese a la lucha policial la violencia no cesó nunca completamente, aunque con una intensidad menor, basada, sobre todo, en la llamada kale borroka. En el último mes estos actos superan la decena y han tenido como objetivo contenedores, vehículos, oficinas de correos y algún domicilio.
GARA - 05-09-2010
La banda terrorista ha enviado un vídeo a la BBC en el que anuncia que ''no llevará a cabo acciones armadas''. En el vídeo, una mujer encapuchada explica que la decisión fue tomada hace varios meses para apostar por el ''proceso democrático''