El presidente del PP del País Vasco, Antonio Basagoiti, ha transmitido al PNV en Bilbao que "apuesta" por el cambio y la alternancia en el Gobierno Vasco "que representan la suma de los 25 escaños del PSE y los 13 del PP", que suponen mayoría absoluta en el Parlamento vasco.
El Partido Popular vasco, representado por Basagoiti y el secretario general, Iñaki Oyarzabal, ha cerrado hoy la ronda de reuniones que el PNV ha mantenido con todas las formaciones parlamentarias que obtuvieron representación en las elecciones autonómicas del pasado 1 de marzo para buscar apoyos para la investidura de su candidato a lehendakari, Juan José Ibarretxe.
En declaraciones a los periodistas después de reunirse durante una hora con la comisión negociadora del PNV, Basagoiti ha señalado que ha comunicado al partido que preside Iñigo Urkullu que "el mundo no se acaba porque ellos no estén en el Gobierno" y ha recalcado que en las pasadas elecciones "ganó la alternativa del Partido Socialista y el Partido Popular", aunque el PNV fuera la fuerza más votada.
Los socialistas
Los socialistas prevén reunirse en los días sucesivos con representantes jeltzales, de PP, Aralar, EB, EA y UPyD para trasladarles su proyecto para "impulsar un gobierno de cambio" para los próximos cuatro años que buscará "el máximo respaldo" posible.
Desde la formación socialista explicaron que aún no se ha cerrado el calendario de la ronda de contactos previa a la elección del próximo lehendakari y el diseño del nuevo Gobierno vasco, ya que las gestiones telefónicas para cerrar las citas con los partidos que conformarán la Cámara vasca se efectuarán tras el cierre de la ronda jeltzale, que mantiene este lunes el último encuentro con el PP.
Proyecto socialista
El PSE-EE trasladará a las distintas formaciones vascas el proyecto socialista para los próximos cuatro años "para impulsar un gobierno de cambio", que tenga "prioridades claras" y el objetivo de "unir al país y construir el futuro dialogando con todos".
Entre otros planteamientos, se trasladará "la prioridad" de combatir el terrorismo "en todos los frentes" para "conseguir la paz y la libertad", así como la necesidad de "hacer un verdadero plan de choque" contra la crisis "fruto del diálogo", según explicó el portavoz de la Ejecutiva socialista, Rodolfo Ares. También se incidirá en la necesidad de "asentar la convivencia desde el respeto a la pluralidad" y mejorar la gestión en áreas como educación, sanidad o vivienda.
El PSE pretende "acabar con diez años de gobierno frentista" y buscar "el máximo respaldo y el máximo apoyo", para que "todo el mundo pueda arrimar el hombro para afrontar la crisis y salir de ella lo antes posible". Para ello, propiciará "dialogo y entendimiento con todos" con el objetivo de "hacer políticas trasversales que permitan diálogo entre diferentes para construir el futuro entre todos y para todos".
Por otro lado, el secretario general del PSE-EE en Gipuzkoa, Iñaki Arriola, indicó, en declaraciones a la Cadena Ser, que su partido "no tiene prisa", sino que es necesario "tomarse con calma la situación". "Nuestro compromiso es hablar con todos, y hablaremos con todos", señaló.