MANIFESTACIONES CONTRA LOS RECORTES DEL EJECUTIVO
Varios cientos de personas se han concentrado frente a las puertas de la sede nacional del PP, en la madrileña calle de Génova, y del PSOE, en la calle Ferraz, en contra de los nuevos recortes aprobados por el Gobierno central y para pedir la dimisión del presidente de Ejecutivo, Mariano Rajoy.
La Policía detiene a una señora en el centro de Madrid- (EFE/Kote Rodrigo)
Convocados a través de las redes sociales, los concentrados han exigido la "dimisión" del Gobierno y alzado las manos al grito de "esto es un atraco". También han pedido a los antidisturbios que se unan a ellos y, en dirección a la sede del PP, gritado "hijos de Fabra", en alusión a la polémica desencadenada por unas supuestas palabras de la diputada popular Andrea Fabra. Algunos de los concentrados llevan las camisetas verdes en defensa de la escuela pública.
Un fuerte dispositivo policial ha custodiado la sede del PP con al menos quince furgones de la Unidad de Intervención Policial (UIP). Los manifestantes se han dirigido después a la sede del PSOE. En el trayecto, se han encontrado con Cristina Cifuentes en una céntrica glorieta de Madrid. La delegada del Gobierno ha tenido que entrar en un restaurante hasta que ha pasado la protesta. Un fuerte dispositivo policial esperaba a la marcha en Ferraz, calle en la que se encuentra la sede del PSOE, donde se han producido incidentes. La policía ha lanzado pelotas de goma y dos manifestantes han sido atendidos por el servicio municipal de urgencias por haber resultado contusionados y, al menos, la policía ha detenido nueve personas, entre ellos, una mujer de entre 50 a 60 años que se encontraba tras el cordón policial.
Al comienzo de la protesta los concentrados se han mantenido en la acera de enfrente de la sede del PP sin cortar el tráfico, pero minutos antes de las 20:30 un grupo de unas 200 personas se ha sentado en la calzada tras registrase momentos de tensión al ser retenido por los antidisturbios un manifestante que intentaba aproximarse a la puerta de la sede del PP. Entres las consignas más coreadas por los manifestantes ha habido alguna dirigida contra la policía como "pasan del pueblo y les protegéis" y "policía dimisión". ''A mí menos y a la banca y al clero más'', ''Recortes a ricos primero'', rezan algunas de las pancartas, entre las que se ven también tijeras pintadas.Algunos conductores han hecho sonar sus bocinas en señal de apoyo a la concentración.
Tras recorrer el centro de Madrid y protestar ante las sedes de PP y PSOE, los manifestantes se han dirigido a la Puerta del Sol y posteriormente a la calle Alcalá y la carrera de San Jerónimo con la intención de llegar al Congreso de los Diputados. Allí la policía ha cortado el tráfico y ha formado un fuerte cordón que ha impedido a los concentrados recorrer la calle. Se han registrado momentos de tensión con algunas cargas. La espontánea protesta se ha dispersado poco a poco sin más incidentes, pero poco a poco se han sumado muchas personas a una concentración pacífica en la Puerta del Sol.
Otro de los momentos de tensión se vivió cuando la marcha se topó casualmente en la zona de la Glorieta de Bilbao con la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, a la que acompañó a pie durante un trayecto de más de cincuenta metros al grito de ''dimisión'', ''dimisión''.
Los participantes en el acto de protesta acompañaron a la delegada del Gobierno por la calle Manuela Malasaña durante un trayecto de más de cincuenta metros con gritos de dimisión y recriminaciones por las actuaciones policiales de estos días.
Finalmente, Cifuentes se refugió en un restaurante etíope ubicado a la altura del Teatro Maravillas para evitar seguir siendo increpada. Tras esperar unos diez minutos a que la marcha de protesta siguiera su curso, la delegada del Gobierno abandonó el establecimiento y se dirigió a un portal cercano, que abrió con su propia llave.
Al ser preguntada al respecto por Europa Press, Cifuentes se ha mostrado reticente a responder y ha eludido desvelar si tiene pensado denunciar lo sucedido. "Ya lo veremos", ha dicho con un gesto de tensión en el rostro.
Sabemos perfectamente que la crisis la han creado politicos, banqueros y demás alimañanas de traje y corbata. Pero el problema es que quieren que la paguemos la clase media y los trabajadores. Lo que pasa es que Rajoy y sus secuaces no pueden hacer nada porque les pasa igual que al resto de politicos (salvo honrrosos casos) están cogidos por las mafias que existe en este pais, habria que hacer unos grandes cambios y empezar a hacer esfuerzos que no están dispuestos a hacer los politicos, banqueros y demás ratasd de traje y corbata. Si quisieran arreglar esto seria facil, disminución drastica de politicos y sus enchufados, podrian ponerse un sueldo de 1000 euritos al mes los que queden, luego hacer una ley de emergencias para que nadie pague las hipotecas a los bancos mientra
Como socialista me da mucha pena que pase todo esto, no sé como la gente tiene la poca vergüenza de concentrarse ante la Sede del PSOE, Cuando los que están destruyendo el Estado del Bienestar es el gobierno del PP. Por favor no seamos injustos.
Zapatero es el culpable de todo esto. El PP ha intentado detener lo imposible la mala gestion del ex-Presidente del Gobierno, que sigue cobrando dos sueldos, el de ex-Presidente y el que cobra en el Consejo de Estado, en tanto que sus seguidores incitan a los funcionarios a protestar por la supresión de la paga extra de Navidad pero no dicen nada de las dos pagas a Zapatero.
¿Cuanto se podría ahorrar si se suprimiesen todos los sueldos vitalicios de los políticos? ¿Alguien se atreve a hacer un cálculo?
No hacen más que meternos miedo para que no protestemos, muy propio de sistemas dictatoriales. Cada vez estamos perdiendo más democracia en este pais y seguimos dormidos, sin darnos cuenta que o despertamos todos a la vez o seremos una sociedad atenazada por el miedo y además sumidos en la miseria.
ATLAS - 13-07-2012
Cientos de personas se han comcentrado esta tarde ante la sede nacional del Partido Popular en la calle Génova de Madrid para mostrar su más enérgico rechazo a los recortes aprobados por el Consejo de Ministros que prevén reducir 65.000 millones de euros en los próximos dos años.