Asegura que no pretende "blindar" de agentes de la Policía Nacional la madrileña Puerta del Sol con motivo de las concentraciones que va a celebrar el movimiento 15-M en la céntrica plaza desde hoy sábado hasta el próximo día 15, aunque sí ha aclarado que el número de efectivos que patrullarán la zona será el "suficiente" para garantizar el cumplimiento de la Ley
La delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha reconocido este sábado que le produjo "sorpresa" ver la repercusión mediática que tuvieron sus palabras acerca de que en alguna ocasión ha presenciado en primera persona asambleas del 15-M y ha añadido que algunos periodistas sacaron dichas declaraciones de contexto al afirmar incluso que estaba infiltrada en el interior del movimiento.
En una entrevista concedida a Europa Press, Cifuentes ha explicado que se ha hecho noticia de algo que era "absolutamente anecdótico" y que el periodista que ha comentado que incluso llegó a disfrazarse para infiltrarse en una de las características asambleas del 15-M, "dejó volar su imaginación" en tanto los datos ofrecidos no se correspondían con la realidad.
"Cualquier persona puede asistir a asambleas del 15-M porque se celebran en plazas y son abiertas. Yo he asistido a más de una y creo francamente que fue una anécdota que además surgió precisamente porque un periodista preguntó en rueda de prensa. Yo jamás he ido disfrazada, siempre he ido de cara y cualquier persona que me conoce sabe que voy a los sitios porque me gusta conocer la realidad de primera mano. Reconozco que me ha producido cierta sorpresa que se haya sacado de contexto", ha subrayado la delegada del Gobierno.
Esta semana Cifuentes ofreció una rueda de prensa para informar sobre el dispositivo que se va a poner en marcha en la capital con motivo de las concentraciones del movimiento 15-M y allí reconoció haber presenciado alguna asamblea porque le gusta ver las cosas ''sobre el terreno'', pero aclaró que no se trataba de un pulso al movimiento y que los días de las concentraciones los pasaría trabajando en la Delegación de Gobierno.
Cifuentes asegura que el 15-M es actualmente un movimiento tiene intereses políticos, en algunos casos, y además considera que se ha ido radicalizando en sus posiciones hasta llegar a identificarse en movimientos radicados "en la izquierda más izquierda".
Subraya que cuando nació este fenómeno, en mayo de 2011, muchos ciudadanos se sintieron representados en él, en tanto fue un resurgir social sin precedentes en el país y que "sobrepasó cualquier previsión que hubiera podido tener". Ahora bien, a su juicio, en la actualidad lo que defiende el 15-M tiene más que ver, en algunos casos, con movimientos antisistema.
"Mucha gente se sintió representada, era un momento complicado donde algunas de las cosas que proponía (el 15-M) era compartida por parte de los ciudadanos pero creo que ese movimiento se ha ido diluyendo (...). Ha sufrido una radicalización política y lo que empezó siendo un movimiento ciudadano se ha ido convirtiendo más en uno que sí tiene intereses que tiene más que ver con la política en algunos casos y que están además identificados con movimientos radicados en la izquierda más izquierda", ha señalado.
Así las cosas, Cifuentes ha indicado que en un principio sí que vio "con buenos ojos" que surgiera un fenómeno social ajeno a los partidos políticos y ha defendido que los ciudadanos quieran expresarse a través de asociaciones y movimientos sociales. Entre las propuestas que compartía la Delegada del Gobierno con los ''indignados'', se encontraba la preocupación por el alto número de desempleados, el paro juvenil y la reforma de la vida política y de la Ley Electoral, entre otros aspectos. Sin embargo, un año después, las posturas divergen.
"Yo todo eso por supuesto que lo compartía porque tengo hijos en esa edad y tienen ese mismo futuro negro, pero es verdad que ahora cuando hacen propuestas no comparto prácticamente ninguna porque creo que en estos momentos lo que defiende el 15-M tiene más que ver en algunos casos con movimientos antisistema", ha matizado Cifuentes, quien no se ha atrevido a hacer una definición de lo que significa este movimiento en tanto a su juicio, es difícil explicar en pocas palabras lo que éste significa y hay que tratar de no caer en la frivolidad o el simplismo que conllevaría una definición concreta de éste.
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Sra. Cifuentes, Ya veo que está ud. muy bien "informada", que sus "espías" la tienen perfectamente al tanto de la evolución política y social de la ciudadanía española. Si mis neuronas no me engañan, infiero que ud. cree que el 15-M es un movimiento antisistema relacionado con "la izquierda más izquierda", es decir, la extrema izquierda. La felicito, eso es hacer muy bien los "deberes". Para pretender que alguien la crea, primero tiene que generar credibilidad. Esta, hay que ganársela con el quehacer diario y uds., la derecha (PP), nunca la han tenido...Ahora, ¡menos que nunca!Para hablar de "antisistema", pregúntese qué es o, quién es el "sistema". Si el sistema es la "casta" política, corrupta, deshonesta mentirosa, tramposa, embaucadora, fraudulenta, despótica, nepótica, prepotente, totalitaria que nos ha gobernado -léase Psoe/PP- y que nos está gobernando ahora -léase PP- entonces, ¡sí, todos los españoles de bien, somos antisistema! Pregúntese, también, si ud. está en condiciones de discernir quién es quién. Porque si su criterio está contaminado por el interés y la parcialidad de la disciplina de partido, ud. no tiene autoridad moral para etiquetar a nadie.Probablemente, ud. sea una persona, sincera, honesta, honrada, bondadosa, empática... ¡Todo lo buena persona que ud. quiera! y, yo no le voy a negar esa probabilidad. Pero está asociada a muchas otras, que se pasan por el "forro" de sus gónadas todos esos valores humanos que adornan a las personas de bien y que, habitualmente, tienen la insana costumbre de etiquetar como "radical de extrema izquierda" a las que no "comulgan" con su credo. Esa, es una clarísima señal de intolerancia y totalitarismo. Tanto el PP como el Psoe, hace tiempo que tienen formada una opinión totalmente negativa de este movimiento ciudadano, porque, evidentemente, no les gusta que unos "zarrapastrosos", "piojosos", "porretas", "perros-flauta", y otras lindezas que les han dedicado desde que se atrevieron a salir pacíficamente a Sol y demás plazas de España para denunciar todos los desmanes políticos y financieros que, ud. lo sabe, se están cometiendo impunemente, desde los comienzos de este sucedáneo de democracia, allá por 1979. Mire ud., sra. Cifuentes, para que, como tienen por costumbre, no saquen conclusiones erróneas al leer mis comentarios, ni me tilden de todos los "...istas" que se les vengan a la boca, les diré:- Que presumo de tener un gran sentido de la dignidad y, que el talante dialogante y tolerante, es una actitud en mi vida cotidiana... - No he militado ni milito, ni militaré en ningún partido político, ni asociaciones afines, por lo tanto, no estoy supeditado a ninguna "falsa" disciplina de partido. - Soy totalmente imparcial en mis juicios de valor. Juzgo a las personas por lo que "pesan" en valores humanos, tanto positivos como negativos y, a pesar de la experiencia que me da haber nacido en la posguerra y haber desarrollado mi vida en un régimen totalitario, represor y corrupto, sin "contaminarme", todavía me asombro de seguir teniendo "capacidad de asombro" ante las conductas y las actitudes de quienes, después de jurar o prometer un compromiso de bien hacer por el conjunto de la sociedad española, ¡dónde dije digo, digo diego! Cuando la ciudadanía, harta de mentiras, de corruptelas, de recortes sociales, de corrupciones financieras, de escándalosas "injusticias" judiciales, de ¡más de lo mismo!, se echa a la calle pacíficamente para denunciar estos "abusos" y reclamar unos derechos que les han sido "robados" con premeditación y alevosía, uds. los insultan, los vejan, los amenazan y los etiquetan de "movimiento antisistema afín a la extrema izquierda". Esa era una práxis habitual en el "régimen anterior": cuando querían desacreditar a alguien o quitarlo de "enmedio", lo acusaban de "comunista".Francamente, la actitud y la conducta de las personas que realizan estos juicios de valores, deja mucho que desear..."Los españoles de bien, no atentan contra el sistema. Es el sistema el que atenta contra ellos". Y, por supuesto, soy un indignado más, que se indigna ante las indignidades que tenemos que soportar, cuasi a diario, los españoles de bien.
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