Por primera vez habrá un régimen sancionador para los usuarios de los 69 centros deportivos municipales. Se quiere garantizar así la seguridad de los trabajadores de los centros y de los propios usuarios. El anuncio lo ha hecho el vicealcalde, Miguel Ángel Villanueva, en el Pleno municipal.
A partir de que entre en vigor éste nuevo reglamento colarse en una piscina municipal o agredir verbalmente a su personal puede suponer una multa de hasta 1.500 euros. Las faltas muy graves, entre las que se encuentra el uso inadecuado de las instalaciones, el deterioro relevante de las infraestructuras de los centros, o la agresión física a su personal, suponen una multa de 3.000 mil euros. La multa por utilizar reproductores de música sin auriculares o comer fuera de las zonas habilitadas para ello será de 750 euros.
En el caso de las faltas graves o muy graves Villanueva ha dicho que el nuevo reglamento contempla la posibilidad de sustituir la sanción económica por la prohibición total de acceder a la instalación deportiva en la que se haya producido el suceso, incluso por el periodo de cinco años.
El gobierno municipal quiere acabar así con los incidentes que se ha producido en instalaciones deportivas, principalmente en las piscinas. El reglamento entrará en vigor a partir de septiembre