El último Pleno del Congreso de los Diputados de la legislatura se convirtió en un campo de batalla entre el Gobierno y la oposición a cuenta de los últimos asuntos que han causado polémica en España: la campaña de publicidad institucional del Ministerio de Industria, el consejo de comer conejo en Navidad, las propinas que dejan los españoles, los problemas económicos y, como no, la lucha antiterrorista.
Tras más de cuatro horas de debate parlamentario en torno al último Consejo Europeo, el líder del PP, Mariano Rajoy, abrió fuego esgrimiendo la subida de los precios en España "una vez y media más que el resto de la UE", el "repunte" del euribor y la pérdida de poder adquisitivo para reprochar al Gobierno que no haya hecho reformas para evitarlo y que sólo haya dado "tres mensajes: que este es un proceso a largo plazo, que coman conejo y que es culpa suya por dejar propinar". "¿Tiene algún mensaje para los españoles aparte de gastarse millones en una campaña de publicidad?", inquirió.
"Sí, tres mensajes", replicó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. "Que el Gobierno es consciente de lo que representa el repunte de la inflación y la subida de precios; en segundo lugar, un mensaje de tranquilidad, y en tercer lugar, una explicación, se debe al alza del precio del petróleo y los cereales que se ha producido a nivel mundial", señaló Zapatero, que quiso añadir a la lista un último "mensaje" para los españoles sobre el líder de la oposición: "Que no se fíen de sus análisis y previsiones económicas, porque no ha dado una en los últimos cuatro años".
Batalla económica
En su réplica, Rajoy acusó al presidente de "culpar a la oposición para eludir sus responsabilidades" y aseguró que los precios del petróleo y los cereales "han subido en todo el mundo, pero es que en España los precios suben el doble". "Merecería la pena gastarse menos dinero en publicidad y ocuparse de los problemas reales de la gente", proclamó el líder del PP.
Zapatero esgrimió en su defensa el "recuerdo" que los españoles tienen del Gobierno del PP, entre otras cosas, la congelación del salario mínimo y "un decretazo que costó una huelga general". A continuación, el presidente se remitió a que durante su Gobierno "la renta disponible de los hogares ha aumentado un 24%", que "como media" cada hogar "cuenta con 940 euros más al año", consecuencia de que hay "tres millones más de trabajadores", y que la "renta per cápita ha crecido más que en la anterior legislatura" y "supera en cinco puntos a la media europea". "Esos son los datos y no las cosas que usted dice", concluyó.
Recordando el codillo
Por su parte, el portavoz del PP, Eduardo Zaplana, atacó a la vicepresidenta recordando que el Gobierno "empezó la legislatura con mucho glamour, con las ministras posando con pieles en la revista Vogue y acaban diciendo a los ciudadanos que por favor coman conejo". "Los ciudadanos tienen el 9 de marzo la posibilidad de rebelarles y la van a aprovechar", consideró el dirigente popular, al que De la Vega pidió que recuerde también "el codillo" que recomendó consumir la ex ministra Celia Villalobos.
El último en responder a las críticas fue el vicepresidente Pedro Solbes, al que la diputada Fátima Báñez acusó de "cruzarse de brazos y jactarse de que la economía va bien", cuando "su balance es nefasto". El vicepresidente, tras exponer datos favorables al Gobierno, puso sobre la mesa dos sondeos de Antena 3 y Onda Cero sobre qué partido genera más confianza en materia de económica: "el PSOE 42,8%, el PP, 29%. Lo habremos hecho muy mal, pero estos son los resultados".