Carlos Martínez es un científico de prestigio internacional en el campo de la bio-medicina y la biología molecular. Llevaba un año y medio desempeñando el cargo de secretario de Estado de Investigación y su cese, según fuentes del Gobierno consultadas por la Cadena SER, se produce para iniciar una nueva etapa y no tiene nada que ver con el recorte que el Gobierno ha realizado para el próximo año en la partida dedicada a I + D y que ha motivado un amplio rechazo entra la comunidad científica española.
El nuevo 'número dos' del Ministerio de Innovación y Ciencia es Felipe Petri, hasta ahora director general de Universidades.
Carlos Martínez fue uno de los científicos españoles de primera línea que elaboró el Pacto de Estado por la Ciencia y en el 2004 fue nombrado presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, el mayor centro de investigación de España que reúne 2.500 investigadores en plantilla y con un presupuesto que supera los 700 millones de euros.
Hecho empírico. Los ministros intelectuales, y científicos, son los más efímeros (los únicos efímeros), en el gobierno, con ZP. ¿...?
En la portada de Cadenaser.com se afirma que se ha debido a discrepancias con el recorte. En esta página, en cambio, se dice que no tiene nada que ver con el recorte presupuestario. ¿Entonces?
Felipe Pétriz sólo ha publicado dos trabajos (en 2001 y 2007), tiene un índice h = 1 y una citación media de 1 (ver (ver ISI web of knowledge). Sin embargo, en su CV (http://www.unizar.es/felipepetriz/curriculum.htm) asegura que "ha publicado numerosos artículos de investigación."
nn, creo que lo he entendido perfectamente. 1º: He tenido el placer de conocer a Felipe Pétriz, así como a trabajadores y estudiantes de la Universidad de Zaragoza y no he oído ni una queja. 2º: Repito, lamento el recorte en I D, pero aún así seguimos siendo uno de los países que más invierte, el problema es que las propias empresas son las que se niegan a investigar ni desarrollar. Nuestro problema es el espíritu emprendedor.
Así prueba su propia medicina. También Carlos Martinez siguió en su día criterios empresariales expulsando de la vida científica a personas que tenían mucho que aportar.