Hay 3 detenidos que empleaban el turismo como depósito y escondite de la droga para su posterior distribución por la zona sur de Madrid
Los agentes del grupo de estupefacientes de la Comisaría de Móstoles llevaban varios meses tras la pista de una banda de traficantes de hachís, que operaba en la localidad. Dos de los presuntos miembros, de origen magrebí habían sido atendidos de varias lesiones en un centro medico semanas antes.
La operación de seguimiento dio sus resultados: los funcionarios de la seguridad del Estado observaron como dos de los detenidos, que ya estaban claramente identificados como miembros de esta banda, se trasladaban al municipio de El Álamo, localidad donde residía el tercer miembro del grupo.
Tras encontrarse, se produjo entre ellos el intercambio del vehículo que les había trasladado hasta allí. Uno de ellos condujo el coche hasta un garaje cercano para pocos minutos después salir de él y devolvérselo al resto de integrantes de la banda.
Ante la clara evidencia de que se estaba desarrollando un pase de droga, los agentes dieron el alto al vehículo. En su interior hallaron una maleta de grandes dimensiones que desprendía un fuerte olor a hachís.
Ante la evidencia de que había contenido esta sustancia, los investigadores se dirigieron al citado garaje donde hallaron un vehículo con signos de no usarse y llevar mucho tiempo estacionado.
El turismo era inspeccionado por la Unidad de Guías Caninos y daba positivo. En el maletero, divididos en numerosos paquetes de 100, 200 y 500 gramos, los agentes hallaron 19 kilogramos de hachís destinados a la venta y posterior menudeo.