Jueves, 31/5/2012 07:49
Un sacerdote nacido en Colombia, una funcionaria y una abogada se cuentan entre los 34 detenidos por agentes de la Policía Nacional, dentro de la denominada 'Operación Escarlata', que han desarticulado una red internacional dedicada a la realización de matrimonios de conveniencia entre ciudadanos de origen colombiano y españoles, según informó el cuerpo de la policía.
El grupo habría concertado más de cien bodas ilegales, a cambio de las cuales recibían entre 10.000 y 12.000 euros para legalizar la situación de los contrayentes. De esta forma, los inmigrantes podían obtener un Permiso de Residencia en España y, posteriormente, gestionar su nacionalización.
La investigación no ha concluido y se continúa analizando todo lo intervenido, por lo que no se descartan nuevas detenciones. Además, la Policía Nacional aseguró que se llevarán a cabo las actuaciones oportunas para que los organismos públicos competentes procedan a la anulación de los matrimonios fraudulentos detectados, así como a la extinción de las tarjetas de Permiso de Residencia concedidas en virtud de ellos.
A los arrestados se les imputan delitos de asociación ilícita, contra el derecho de los ciudadanos extranjeros, estafa, falsedad documental e infracción a la ley de extranjería.
En la operación han participado 50 agentes de la Policía Nacional, junto a otros 30 de la Policía Municipal de Madrid, que realizaron las detenciones oportunas en Madrid capital y en Valdemoro, donde también se han efectuado cinco registros en domicilios.
Bodas falsas en Madrid
Hace casi dos años, los agentes de la Brigada Provincial de Extranjería y Documentación de la Jefatura Superior de Policía de Madrid comenzaron a investigar a algunos de los miembros de esta organización. A raíz de esta investigación, la pasada semana arrancaba el operativo para detener a los cabecillas de esta red internacional, hispano-colombiana, que realizaba matrimonios "blancos" o falsificaba documentos. Sus clientes eran casi siempre de origen colombiano y vinculados al tráfico de estupefacientes.
Entre los miembros de esta red destacaba una mujer, de apodo 'Claudia', colombiana y nacionalizada española, quien, a través de una supuesta gestoría en el barrio de Carabanchel y haciéndose pasar por abogada, era la encargada de realizar estos casamientos previo pago de cantidades que oscilaban entre los 10.000 y 12.000 euros. Esta mujer, con ayuda de otros miembros, había tejido una red de contactos para facilitar su ilícita actividad, entre ellos algunos funcionarios, y acudía siempre a los mismos Registros Civiles y Juzgados de Paz de la provincia de Madrid y zonas limítrofes.
Las pesquisas policiales apuntan a que "Claudia" podría haber mediado en al menos 56 matrimonios civiles celebrados en el Juzgado de Paz de Torrelodones (Madrid), y otros 22 enlaces en distintas parroquias madrileñas.
El inmigrante y el cónyuge
El extranjero interesado en legalizar su situación contactaba normalmente con esta mujer y le adelantaba parte de los 10.000 euros que costaba la boda con un ciudadano español. El resto del dinero era entregado tras obtener el Permiso de Residencia.
A partir de este momento, 'Claudia' buscaba a la persona de nacionalidad española, generalmente de ambientes marginales, que a cambio de 3.000 euros accedía a contraer matrimonio. Realizaba también todas las gestiones necesarias para formalizar el casamiento, desde los trámites administrativos hasta el aleccionamiento a los futuros contrayentes, con el objetivo de que realizasen correctamente la entrevista previa. Otra de sus misiones era buscar a los testigos del enlace, a los que pagaba unos 200 euros. Tras la boda, se encargaba de gestionar la falsificación de los documentos que fuesen necesarios y de realizar los trámites posteriores para obtener el Permiso de Residencia.
En la operación 'Escarlata' han participado la Brigada Provincia de Extranjería y Documentación de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, la UCRIF Central, la Brigada Local de Extranjería y Documentación de Talavera de la Reina (Toledo) y agentes de la Comisaría de Distrito de Usera-Villaverde.
Voy a romper toda mi documentación, me voy a ir a Marruecos y me voy a venir a España en patera, diré que no recuerdo donde nací y así viviré del cuento toda mi vida.
Me llega al alma el curita antisistema.Otro que arrastra el sacramento por los suelos. Son los empresarios los que han hecho de la inmigración el negocio de su vida. Así ya no son esclavos los negros sino todo trabajador que pretenda comer. Y que no nos vengan con milongas. Habrá que no olvidarse de que David venció a Goliath para n o tirarse a la vía del AVE.
(17) Marta no tengo que estudiar nada por que yo lo he vivido y no me lo contó mi abuelo salí a los 25 años de España y continuo aquí en Brasil te digo mas desde que me jubile hace 10 años voy a España todos los años paso tres meses allí conozco algo mas del mundo que los que no saliero y si quieres mas tengo cuatro casas en españa tres alquiladas a emigrantes y una para cuando yo voy se quien son emigrantes y los que son mangantes no confundamos
Y yo me pregunto existe en España todavía personas que se casan por ganar 3000 euros? anda mi madre que mala debe estar la vida
Vgar (9), que sepas que Guillermo tiene razón. Hace 50 años había leyes en Argentina y en Brasil, por las que se daba prioridad a emigrantes Europeos. Mis abuelos no tuvieron que emigrar pero amigos suyos me lo han contado. Y también me han contado como las autoridades argentinas denigraban a los emigrantes no europeos pero vecinos suyos. Así que no me vengas con demagogias y estudia un poco que hablas sin tener ni idea.