Una operación de la Guardia Civil en Navarra ha permitido la detención de 17 personas por explotación laboral de 91 trabajadores inmigrantes, que han sido liberados de una situación de casi esclavitud. La mayoría de los trabajadores son portugueses y eran contratados ilegalmente por compatriotas suyos.
No tenían contrato, no estaban dados de alta en la Seguridad Social, trabajaban al menos nueve horas seis o a veces los siete días de la semana y sus responsables les daban sólo 10 o 15 euros para toda la semana.
El delegado del Gobierno en Navarra, Vicente Rivas, ha declarado que hay siete empresarios implicados en este fraude.
El coronel de la Guardia Civil Luis Iglesias ha declarado que estas personas suelen ser reacias a denunciar este tipo de situaciones porque se sienten incluso protegidos.