Las diputadas del PSOE e IU han abandonado el pleno del Congreso en señal de protesta por una intervención del portavoz del PP, Eduardo Zapalana, en la que trató de ridiculizar a Maria Teresa Fernández de la Vega pidiéndole que "alguna vez se vista de vicepresidenta", en un tono que fue percibido como machista por las parlamentarias socialistas.
Zaplana se refería al reciente viaje a Áfica de la vicepresidenta del Gobierno, en la que esta se vistió como las mujeres de Mozambique. "Cuánto ganaría la Cámara -dijo el portavoz del PP- si usted, que es tan aficionada a disfrazarse, de vez en cuando, un día, aunque solo fuera un día, se vistiera de vicepresidenta de Gobierno y cumpliera con su obligación".
Fernández de la Vega le respondió que prefiere su imagen en ese viaje que la de otros en la "foto de las Azores". La vicepresidenta, en un tono que reflejaba su profundo malestar, añadió que no sabía si las palabras de Zaplana se debían a "su ignorancia, que sería inexcusable; a su maledicencia, que sería intolerable; o a su machismo detestable", para concluir "creo que son las tres cosas".
La apostilla de Pujalte
Para rematar la faena, el diputado del PP Martínez Pujalte aprovechó una pregunta posterior al vicepresidente económico, Pedro Solbes, para asegurar que le hubiera gustado preguntar por el coste del reportaje de las ministras en la revista Vogue.
El presidente del Congreso, Manuel Marín, tuvo que llamarle la atención, pidiéndole que no siguiera por ese camino para evitar que la sesión acabara en "un espectáculo".