En total, entre el pasado viernes y el próximo viernes, día 3, van a despegar o aterrizar en Barajas 8.500 aviones. La crisis se nota sin duda en el aeropuerto madrileño. Aun así las compañías aéreas ofertan durante esta semana 1.400.000 plazas.
Más que el número de vuelos lo que destaca estos días es que los aviones van bastante más llenos que en una jornada normal. Son, en su mayoría, vuelos regulares aunque hay también algunos, con destino a Copenhague o Venecia, lo que demuestra la importancia de los cruceros. Durante el mes de agosto habrá de hecho 380 vuelos con destino a los puntos de salida de los cruceros. A todo esto hay que sumar el incremento de la actividad con destino a Londres con motivo de los Juegos Olímpicos. José Sanz, Director Adjunto del aeropuerto madrileño asegura que la situación de Londres "ha hecho preparar procedimientos especiales porque los atletas llevan unos equipajes con los que hay que tener mucho cuidado porque son su herramienta de trabajo. Las pértigas por ejemplo, si las perdiéramos saldríamos mucho en los papeles por haber evitado que España ganara alguna medalla."
Otra de las novedades del aeropuerto madrileño es la instalación de un "rodillo continuo" en los filtros de seguridad. Consiste en el alargamiento de las cintas de rodillo para el transporte de bandejas y su conexión directa con el escáner de inspección de equipajes, una medida llevada a cabo para la mejora del acceso.
En cuanto a los destinos, la oferta como es obvio es de lo más variada, aunque es evidente que tras la llamada "primavera árabe" han bajado mucho los trayectos hacia Egipto, Túnez o Marruecos. Durante este fin de semana destaca Italia con 20 vuelos o incluso Estonia, que no era hasta ahora un destino demasiado habitual desde Barajas.