La parroquia se ha quedado pequeña para acoger a la multitud que ha querido sumarse a la familia y amigos del joven. Entre los asistentes, Jose Angel Iribar, Carlos Gurpegi y Aitor Ocio.
La calle Licenciado Poza se ha vestido de luto para acompañar a la familia y amigos de Cabacas. La mayoría de los bares han permanecido cerrados durante el sepelio. La Policía municipal de Bilbao ha cerrado asimismo la vía al tráfico rodado.
Enfrente de la parroquia, testigo silencioso del acto, el Bar Biltoki, propiedad de los padres de Iñigo Cabacas, cerrado. Sobre la persiana metálica, la esquela de Iñigo y un par de cartas.
Ya dentro de la parrquia del Corpus Christi, durante la homilia, se ha leído una carta de condolencia redactada por el Obispo de Bilbao, Mario Iceta, en la que muestra su deseo de que se esclarezcan los hechos que provocaron la muerte del joven y de que se asuman "las responsabilidades pertinentes".
Iñigo Cabacas, bilbaíno de 28 años de edad, recibió el impacto de una pelota de goma el pasado jueves día 5 de abril durante los altercados que siguieron al partido entre el Athletic y el Schalke 04. El joven falleció el lunes como consecuencia de ese impacto.