El fallecido, Francisco Fernández, de 69 años, era dueño de negocios como una conocida gasolinera de Vícar y una empresa de transportes. Su cuerpo fue encontrado con evidentes signos de violencia en su casa de las Cabañuelas (Vícar, Almería) y la vivienda estaba revuelta.
El cadáver yacía en el suelo sobre un charco de sangre y estaba maniatado. Existen diferentes versiones sobre cómo se halló el cadáver. Fuentes de la investigación apuntan que fue la nuera quien acudió a la casa y, al encontrar el cuerpo, alertó a la Guardia Civil. Otras señalan que fue el hijo, llamado también Francisco Fernández, quien encontró el cadáver de su padre y avisó a los agentes. Uno de los empleados de la gasolinera propiedad del fallecido afirma que esta situación le provocó al hijo del empresario un infarto por el que tuvo que ser intervenido y ahora se encuentra en la UCI.
Los empleados del empresario fallecido recuerdan a Francisco Fernández como "un empresario ejemplar. Su palabra valía más que el dinero". El alcalde de Vícar, Antonio Bonilla, ha lamentado el suceso y, por el momento, el consistorio no tomará ninguna medida especial hasta que avance la investigación.
Todo apunta a que se trata de un robo con violencia aunque no se descartan otras hipótesis. La investigación se lleva a cabo bajo secreto de sumario.