Hasta ahora las pruebas para las licencias de motos sólo incluían un examen teórico y la conducción en circuito cerrado. A partir del 1 de septiembre los que se examenes para la licencia A o A1 tendrán que conducir también en carretera durante unos 25 minutos. Las instrucciones les llegarán por un casco con pinganillo que les vienen del coche que les sigue, en el cual irá el examinador.
En el caso del ciclomotor habrá dos pruebas en circuito cerrado además de la teórica. En principio, las tasas de los exámenes no van a variar pero el miedo a lo desconocido y el posible encarecimiento por tener que recibir más clases ha hecho que las autoescuelas experimenten un aumento del 40%
aproximadamente en el número de alumnos que quieren obtener el carné antes del 1 de septiembre.
José Lozano, de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Madrid, ha asegurado que "son casi las mismas pruebas pero con aceleración inclinada, que antes no había, y esquiva de obstáculos.
Se trata de habilidades básicas por lo que la Asociación de Autoescuelas coincide con la Mutua Motera en que la nueva prueba es positiva para los alumnos. Sin embargo, ésta teme que menos personas se animen a conducir una moto a partir de septiembre.