PROCESO CONTRA GARZÓN
En el programa 'La Ventana' hemos hablado con Carlos Jiménez Villarejo de la causa abierta en el Tribunal Supremo contra Garzón. Junto a él, han estado Juan Guzmán, el magistrado que abrió distintos procedimientos contra los responsables de la dictadura chilena y María Dolores Delgado, fiscal de la Audiencia Nacional.
Carlos Jiménez Villarejo es, además, uno de los testigos que ha propuesto Garzón en el proceso que mantiene abierto el Supremo contra él por un presunto delito de prevaricación cometido al investigar los crímenes del Franquismo. Villarejo ha dicho que la extrema derecha ha conseguido poner a su servicio al Tribunal Supremo.
"Los crímenes de lesa humanidad no prescriben, ni pueden amnistiarse". Eso es lo que ha dicho Juan Guzmán, el juez que decidió investigar a Pinochet y al resto de responsables de la dictadura chilena y otro de los testigos propuestos por la defensa del magistrado de la Audiencia Nacional.
Guzmán ha reconocido que existe un gran paralelismo entre el caso chileno y el español y considera una "traición a la judicatura" fruto de una actitud "política, desleal e inconcebible" que el Tribunal Supremo quiera sentar a Garzón en el banquillo.
María Dolores Delgado, fiscal de la Audiencia Nacional y compañera del juez de la Audiencia en numerosas operaciones judiciales, también ha estado en los micrófonos de la SER. Delgado cree que Garzón no ha cometido un delito de prevaricación, sino que todo se trata de distintas posturas defendibles jurídicamente.
La Fiscal de la Audiencia también ha opinado de la decisión de la Comisión Permanente del Consejo del Poder Judicial que ha pedido al Ministerio Público un informe sobre si procede suspender cautelarmente a Garzón.
Esta medida le parece "prematura" porque todavía no hay un auto de procesamiento firme contra él y aún está pendiente de resolverse el recurso del Juez. Prematura, añade, a menos que el Poder Judicial ya sepa lo que va a hacer el Tribunal Supremo. Sobre el momento que atraviesa su compañero de la Audiencia Nacional ha sido clara: "Es una situación muy dura porque su vida es la Audiencia Nacional".
Acusar al juez Garzon nada menos que de prevaricacion.Pongan en la calle a todos los etarras, mafiosos,politicos etc por el encarcelados durante todos estos años,los cuales en estos momentos deben de estar brindando con champan,pero lo mas grave es saber que el p.p lo estan haciendo a la vez que falange.Una vez mas una de las dos Españas ha de helarte el corazon decia nuestro poeta y no se equivocaba.
Quiero protestar contra el Supremo, deberiamos de denunciarlo en el Tribunal Penal de la Haya, estos señores no son jueces, son vengativos, tienen odio al Juez Garzón, no son imparciales, no hacen justicia, sino todo lo contrario DEJAN A ESPAÑA PERPLEJA Y DESCONCERTADA por la justicia que están haciendo ¿qué hace todavia El Juez Varela en el Supremo con tanto odio en su mirada? ¿qué hace en la Audicencia los jueces Bivar, Juanes que no solucionan nada, todo lo contrario contra Garzón? ¿qué hace los jueces DE LA RUA, DE LA ROSA Y CAMPOS en el Supremo que avergüenzan con SU COMPORTAMIENTO? ¿qué Dñª Margarita Robles que tanto odia a Garzón? total, son jueces que averguenzan, ellos si que deberían ser recusados y echados de la Judicatura, ¿qué hacen los compañeros que no dimiten todos avergonzados con este comportamiento? el PODER es tentador y los sueldos;... asi es la Justicia en España VERGONZANTE
Quisieran muchos paises en el mundo tener un juez como garzon,que no le tiembla el pulso y no deja titere con cabeza,pero en españa eso molesta por que por que hay gente que no le conviene que estwe este hombre para poder seguir haciendo lo que hacen seguir robando.este señor garzon es para hacerle un monumento,increiblemente lo valoran mas fuera de españa que en su propio pais.garzon es un incordio una piedra en el zapato de mucha gente rica y ladrona de este pàis
Evidentemente unos de los mayores problemas que tiene España es la justicia. Deberíamos echarlos a todos a la calle por incompetentes y luego, que se vayan presentando a un proceso ecuánime de selección en el que se tuviera en cuenta la fórmula de: número de instrucciones y sentencias dictadas, menos recursos en contra perdidos, dividido por el número de años de servicios prestados. El resultado sería un coeficiente que se dividiría por el número ponderado de errores judiciales acreditados en firme. ¡Qué pocos quedarían!. Y encima se sienten por encima del bien y del mal. ¡Hay que joderse!
Los hijos de los jueces franquistas que aplicaron severamente leyes represoras no pueden dejar que juzguen a sus padres. Eso sería contra-natura. ¡¡¡Pena de país!!!