Análisis: ELECCIONES CATALANAS 2012
Artur Mas sale realmente mal parado, como candidato y como estratega. ERC tiene la llave de la presión al líder de CiU para conducir el proceso soberanista sin titubeos
El candidadto de CiU a las elecciones catalanas, Artur Mas, aluda a sus seguidores desde el hotel Majestic de Barcelona- (EFE/Alberto Estévez)
Un perdedor claro, Convergencia i Unió
Artur Mas cortó abruptamente la legislatura, pidió un apoyo excepcional para un proyecto soberanista y ha terminado perdiendo doce escaños. En términos políticos, un fracaso. Ha pretendido jugar exclusivamente a la creación de un Estado propio y ha cosechado un pésimo resultado, pese a ganar, que posiblemente tiene tres lecturas. El peso de los recortes y sus políticas antisociales; la desconfianza del electorado clásico de Convergencia; y un centrifugado de votos hacia ERC, el afamado efecto de entre la copia y el original siempre gana el original. Mas sale realmente mal parado, como candidato y como estratega. Durán y Lleida, en cambio, puede jactarse de haber mantenido posiciones más templadas y haber denostado el proyecto soberanista.
ERC, ganador de la noche
Esquerra se convierte en la segunda fuerza del parlamento superando al PSC. Tiene la llave de la investidura de Artur Mas y la llave de la presión a Mas para conducir el proceso soberanista sin titubeos. CiU queda en buena parte en manos de ERC. Es la otra consecuencia del adelanto electoral del presidente de la Generalitat. Si a muchos votantes de CIU le asustaba el giro soberanista de su líder, ahora tiene doble motivo: el proceso será condicionado desde un partido mucho más radical. Oriol Junqueras no tiene más urgencias que la aplicación de su programa, que pasa por la independencia unilateral, sin ambages ni diálogos. Un aro para Mas, quese arriesga a radicalizar a CIU, ceder su espacio y desinstitucionalizar por completo a su partido.
El PSC pierde ocho escaños y parecen casi aliviados
La pérdida de ocho escaños y de la condición de líder de la oposición para Pere Navarro es demoledora, aunque en número de votos haya sido la segunda fuerza más votada. En resumen, pierden unos 70.000 votos. Es cierto que los socialistas catalanes jugaban con las peores cartas, con un líder aún por desembalar, sin un programa sólido y con una propuesta federalista aún por madurar y explicar, pero eso no oculta el mal resultado. Y ante este exiguo resultado -recordemos que es el peor de su historia, en 1999 llegó a tener 52 diputados- cabe preguntarse cuándo será posible la alternancia en Cataluña. De momento ni se vislumbra.
El PP y Ciutadans suben
El PP obtiene un buen resultado y alcanza su techo histórico con Alicia Sánchez-Camacho. Doble éxito para Rajoy, que además celebrará el mal resultado de Mas. Sube un diputado y crece en 65.000 votos. Parece estar en su techo: no habrá otra coyuntura similar para posicionar su ideario con España como primera idea, imán para el voto reactivo contra el nacionalismo. Ciutadans abrocha un excelente resultado y es el partido que más crece en votos, en porcentaje y en escaños junto a ERC. Tendrá grupo parlamentario propio.
La cuestión de fondo: el independentismo
Cataluña ha demostrado ser en efecto un territorio de pluralidad, con colores y matices, pero se constituye un potente frente soberanista, que suma solo un diputado respecto a la legislatura anterior. Mas ha perdido fuelle, fuerza y liderazgo político pero el proyecto estará en la mesa del futuro gobierno catalán desde el minuto uno. De hecho, la primera ley será la ley de consultas y a partir de ahí se producirá la primera colisión con el Gobierno de la nación. El escenario es si cabe más complicado, porque entre las propias fuerzas independentistas, que mantienen distintas gradaciones y velocidades, se librará un debate complejo. Pendientes además del comportamiento final de IC en esta materia.
Jugar con fuego y quemarse
Mas ha desempañado el papel del aprendiz de brujo y ha aprendido lo caros que se pagan los errores estratégicos en la política. Imbuido de su responsabilidad histórica y con un tono mesiánico -"soy la voz del pueblo"- ha terminado cosechando un pésimo resultado, ha debilitado la,posición de CiU para moverse en el laberinto soberanista, ha engordado al independentismo radical y ha tensionado innecesariamente a La sociedad. Un balance impropio para un líder y en cualquier caso una auténtica irresponsabilidad. En el palacio de San Jaume le esperan los problemas reales: el,desempleo, las dificultades económicas de las empresas catalanas y una agenda de recortes sociales que ya le ha pasado factura.
Observando el enjuague nacional montado,no me causa ninguna extrañeza que quieran trazarse su propio futuro fuera de esta continuidad del franquísmo que es España.Y que los que viven del cuento este de España;vean peligrar el pesebre que se garantizaron con la famosa constitución.
Yo realmente dudo de que el independentismo ha ganado cada uno puede hacer el analisis que mejor le convenga pero la realidad es que los votantes independentistas de CIU se han ido a ERC por que es el original y les representa mejor pero decir que todos los votantes de CIU somos independentistas es un analisis muy simplista y oportunista
Desde el mas sincero respeto a los sentimientos independestistas de muchos o pocos catatalanes, creo cuando se acabo el escrutinio el Sr. Mas tendria que haber presentado LA DIMISION. En toda la historia de la democracia no conozco a ningun responsable politico que haya realizado un apuesta tan arriesgada, tan distorsionadora , con tantas consecuencias politicas economicas y sociologicas y de tanto calado para un pueblo y que ante el rechazo contundente de sus ciudadanos se mantenga en el puesto.Mal ejemplo .
Hablan mucho de independentismo: si pero el 30.5 % de la censo electoral no ha votado. Los escaños alcanzados por los partidos independentistas con 2 menos que en las anteriores elecciones y eso que ahora se concurría a las mismas con todo el caudal de populismo independendista. El maná que el Mesias Mas prometía no encadiló a sus votantes. En realidad los independentistas fueron los mismos que salieron de manifestación el día de la diada: sumen CIU ERC CUP. Ya está
angelines. ¿A que te refieres cuando dices "dirigir esa provincia"?. No SOMOS una provincia. Este es un comentario desafortunado, malintencionado y falto de rigor. Hacen falta políticos más formados pero sobre todo ciudadanos más formados y cultos.