El notario mayor del Reino ha reivindicado "un espíritu rebelde" para cambiar la realidad y que la Justicia alcance a todo el mundo en el menor tiempo posible.
El nuevo ministro de Justicia, Alberto Ruíz-Gallardón, recibe la cartera del departamento correspondiente de manos de su predecesor en el cargo, Francisco Caamaño- (EFE/Sergio Barrenechea)
Gallardón ha desvelado algunas de las líneas generales de su departamento con "menos pero mejores leyes" y ha reclamado la ayuda de todos para no "ceder al desaliento".
El nuevo ministro de Justicia asegura que modificará la forma de nombramiento de los vocales del Consejo General del Poder Judicial y los requisitos para ser magistrado del Tribunal Constitucional. Entre otras iniciativas, Gallardón se propone crear un Estatuto de las víctimas y simplificar los procedimientos penales además de fomentar los juicios rápidos en el ámbito civil.
Durante la toma de posesión Gallardón no ha hecho alusiones al terrorismo y se ha centrado en reivindicar "la imparcialidad jurídica para elevar el bienestar en tiempos de incertidumbre".
Rodeado de los exministros de Justicia de otros gobiernos del PP, algunos jueces de Madrid y vocales del poder judicial, Gallardón ha querido dar las gracias a su antecesor Francisco Caamaño a quien ha calificado como "hombre moderado y comprometido" y a quien aplaudió con las dos manos.