El diario El País revela que el Gobierno conocía la trama de los explosivos de Asturias desde 2001. En julio de ese año la policía de Gijón informó a la delegación del Gobierno del decomiso de dieciséis cartuchos de Goma 2 y 94 detonadores en el marco de una operación contra el tráfico de drogas.
Ese material se encontró en un garaje propiedad de los confidentes Toro Castro, Suárez Trashorras y Nayo. La policía elaboró un informe sobre los explosivos incautados que trasladó a la delegación del Gobierno mediante un fax (que reproduce el diario).
En esta nota figura el hallazgo de la Goma 2 y los detonadores, aunque estaba encabezada por la incautación de sustancias estupefacientes.
Mientras, el diario ABC cuenta que el hombre que activó el 11-M se reunió en Tarragona en 2001 con Mohamed Atta -uno de los pilotos suicidas del 11-S- para ultimar los atentados contra las Torres Gemelas de Nueva York.
Según fuentes de la investigación, ese hombre, enlace entre el 11-S y el 11-M, es un lugarteniente de un miembro de Al-Qaeda investigado por los atentados de Madrid.