Coordinar a la policía y a los servicios sociales, vigilar los casos más graves de violencia machista, analizar los fallos cuando haya un asesinato y mantener puntualmente informado al Gobierno, son las principales funciones de esas 52 unidades provinciales que se han creado esta mañana en La Moncloa bajo la vicepresidencia de María Teresa Fernández de la Vega. Al menos 14 mujeres han muerto a manos de sus parejas en lo que va de año.
Estas unidades dependerán de las subdelegaciones de Gobierno ya que, según el secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Camacho, son “una antena puesta en cada una de las provincias para ver la realidad del problema en general pero también la realidad de aquellos supuestos en los cuales el sistema falla y pueda producirse un fallecimiento."
Para Camacho, las unidades podrán hacer "el análisis de lo que ha ocurrido en cada caso concreto y nos va a permitir ir modulando las medidas adoptadas por el Gobierno, ir coordinándonos más con la administración autonómica y local y, en definitiva, ser más eficaces”.
Tanto Camacho, como la delegada especial para la violencia de Género, Encarnación Orozco, han recordado que el 70 por ciento de las mujeres asesinadas no presentan denuncia y han vuelto a pedir a las víctimas que busquen protección y apoyo antes de separarse.