Tras el comunicado de ETA en que acusa al Gobierno del PSOE de la muerte de un etarra en la cárcel de Cuenca el pasado lunes y en el que llama a movilizarse para protestar, el Departamento vasco de Interior ha declarado prohibidos todos los actos que se puedan celebrar en los próximos días a este respecto.
Desde la muerte el lunes de otro etarra en prisión, Igor Angulo, presuntamente suicidado, se han convocado actos de protesta por la situación de los presos, algunos de ellos prohibidos por el Gobierno vasco. Tras conocerse la noticia del segundo fallecimiento hoy de otro preso de ETA, esta vez por un infarto, se produjo en Vitoria una manifestación que la Ertzaintza disolvió.
El cuerpo autonómico detuvo a una persona a la que acusó de atentado contra agentes de la autoridad. Los efectivos de la Ertzaintza tuvieron que recurrir a material antidisturbios cuando los manifestantes comenzaron a lanzarles objetos. Incluso cruzaron contenedores y algunos coches en la calle. Un ertzaina resultó herido con una contusión en la frente.
La Consejería de Interior del Gobierno vasco, además, ha decidido no permitir una manifestación convocada para el sábado en la localidad vizcaína de Santurce. El Departamento que dirige Javier Balza asegura que en las concentraciones y marchas que se han celebrado en los últimos días, tras la muerte de Angulo, "se exhibieron o profirieron lemas amenazantes o de enaltecimiento de ETA". La previsión es que sucediera lo mismo en esta nueva convocatoria, por lo que se ha optado por impedirla.