Un gesto aplaudido por sus votantes, que probablemente pongan en el mismo platillo de la balanza su impulso a derechos sociales como el matrimonio para homosexuales, las medidas contra la violencia machista o las leyes de Igualdad y Dependencia. De marcado simbolismo puede definirse la Ley de la Memoria Histórica, aprobada en su primer mandato.
En materia de terrorismo, destaca la tregua de ETA, la política de arrinconamiento de la banda y la aplicación de la Ley de Partidos, que ilegalizó Batasuna y dejó sin presencia en las instituciones a sus formaciones satélites. El alto el fuego permanente anunciado por ETA en marzo de 2006 propició el inicio de diálogo con la banda, truncado por el atentado contra la T-4 de Barajas, en diciembre de ese mismo año. El 5 de junio de 2007 realizó una declaración institucional tras la ruptura del alto el fuego anunciada por ETA y desde entonces ha reiterado que quedaba cerrada cualquier posibilidad de diálogo con la banda terrorista. La vuelta de los abertzales a las instituciones y la precipitación de acontecimientos en torno a la banda armada pueden hacer realidad el fin de la violencia etarra, que él auguró una vez.
Durante la etapa Zapatero se produjo una importante reforma de los Estatutos de Autonomía, siendo el más polémico el de Cataluña, que acabó en el Tribunal Constitucional, lo que obligó a algunas modificaciones.
En el plano internacional, Zapatero se acercó de nuevo al eje franco-alemán, a diferencia de la política atlantista que desarrolló su predecesor, culminada por la famosa foto de las Azores. También es de destacar la propuesta, ante la Asamblea General de Naciones Unidas, de una Alianza de Civilizaciones para superar los conflictos entre el mundo occidental y los países islámicos.
Respecto a la política económica, la crisis financiera internacional afectó a España profundamente, lo que provocó el hundimiento de la llamada "burbuja inmobiliaria" y algunas medidas muy protestadas. La bajada de sueldo de los funcionarios, la congelación de las pensiones, el despido por causas objetivas y finalmente la reforma laboral provocaron que Zapatero tuviera, como sus predecesores en La Moncloa, su propia huelga general, convocada por CCOO y UGT. En este sentido, el presidente pasará a la historia por haber reformado la Constitución para acuñar en ella el tope de déficit, exigencia europea que forzó uno de los pocos pactos de Estado con la oposición del PP. No ha podido, sin embargo, cumplir su promesa electoralde reformar la Carta Magna en otros cuatro puntos, entre ellos el referido a la igualdad de sexos en la sucesión monárquica.
EL presidente del Gobierno durante un momento de la comparecencia en la Moncloa