Domingo, 27/5/2012 22:51
El máximo responsable de los jueces de la región subraya que la ley está para ser cumplida y no hacerlo lleva a la ilegalidad. Según Francisco Javier Vieira, habrá que reformar las normas que sea necesarias, pero mientras tanto se aplican las que existen
El presidente del TSJM ha relatado el gran número de sentencias en fase de ejecución que no han sido aplicadas aún, concretamente 316.000 resoluciones que esperan ser aplicadas algún día de estos. Es preocupante este número, pero lo es también -para los magistrados madrileños- que otras sentencias y fallos no puedan ser aplicados porque de hacerse se produciría violencia.
Se refiere Francisco Javier Vieira a los últimos desahucios fallidos ante los movimientos de vecinos e indignados que han logrado paralizar los procesos.
A juicio del máximo responsable de los jueces madrileños, la ley existe para ser cumplida. De eso se encargan los magistrados que dictan sentencias de acuerdo a una serie de datos y situaciones objetivas.
Si la norma debe ser modificada esa es una cuestión de los legisladores, de los diputados y senadores, pero mientras eso no suceda la garantía de la libertad es la aplicación de la ley.
Con este razonamiento Francisco Javier Vieira ha querido resaltar que por encima de romanticismos, por encima de movimientos como el 15-M, en este país se aplican las leyes de un Estado de Derecho.