Domingo, 27/5/2012 23:18
El juez de la Audiencia Nacional pretende aclarar las contradicciones que existen por una conversación mantenida en Asturias el 13 de marzo (dos días después de los atentados) dentro de un Renault Clio. En ella, Toro reconocía a Zouhier que su cuñado, Emilio Suárez Trashorras “estaba muy nervioso porque los moros han podido cometer el atentado de Madrid”.
El juez del Olmo ha citado además como testigo a un capitán de la Guardia Civil destinado en Asturias a quien su subordinado, el capitán Campillo, denunció la trama de venta de explosivos.
El testigo citado para hoy llegó a asegurar que Campillo era “un pelma” por la insistencia de éste por denunciar la trama de venta de explosivos. El juez quiere saber por qué no se investigó entonces y qué repercusiones pudo tener en los atentados del 11 de marzo en los que murieron 192 personas.