Domingo, 27/5/2012 23:32
En opinión de UGT esta sentencia supone "un claro avance contra la precarización de jóvenes investigadores que, pese a su currículum de alta especialización, mantienen su condición de becarios durante muchos años en aras de mantener su vocación investigadora".
La Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT Madrid, a través de una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, ha conseguido que a un becario de investigación de la Universidad Autónoma de Madrid se le haya reconocido un despido improcedente.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid tumba uno a uno los argumentos de la Universidad Autónoma de Madrid que ha intentado justificar sin éxito la relación laboral que mantuvo con un joven investigador al que llegó a contratar hasta en cinco ocasiones, todas temporales y siempre bajo la misma fórmula, es decir, bajo el contrato de obra. Y todo en cuatro años.
Exceso de temporalidad
El juez reconoce que se ha producido una "temporalidad excesiva" y que se ha vulnerado el estatuto del trabajador y en concreto la llamada "Ley Caldera" - que apuesta por facilitar los contratos indefinidos-. Y todo, según el magistrado, porque no se han respetado los artículos básicos del proceso de contratación.
Se pretendió utilizar un contrato de obra buscando el resultado que se consigue con uno indefinido, es decir, "la Universidad Autónoma utilizó varios contratos de obra -al que sólo se puede recurrir si se justifica que es para desempeñar distintas funciones-. Sin embargo, en este caso, el trabajo se realizó siempre en el mismo centro de trabajo, con las mismas tareas y con la misma categoría profesional. Por tanto no se justificó el modelo productivo que exige un contrato de obra".
"Fraude de ley"
El juez no sólo considera que se ha producido un despido improcedente, es decir, un "fraude en la ley de contratación", sino que además entiende que se debe resarcir al becario.
Como en cada caso de despido improcedente se abren dos vías. La primera es que la empresa, en este caso, la Universidad Autónoma de Madrid readmitiese al joven como indefinido, o que le indemnizase. En este caso, según el abogado del investigador, Juan Antonio Gil, la Autónoma ha optado por la segunda opción, y deberá pagar al joven 11.000 mil euros.
Victoria contra la precariedad
En UGT han recibido esta noticia con euforia "esta sentencia supone un claro avance contra la precariedad de jóvenes investigadores que, pese a su currículum de alta especialización, mantienen su condición de becarios durante muchos años en aras de mantener su vocación investigadora", señala la Secretaria de Comunicación de FETE-UGT, Virginia Fernández.
Esta sentencia es el resultado de una compleja batalla judicial. UGT ya ganó en primera instancia, pero la Universidad Autónoma lo recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. Ahora, el TSJM ha vuelto a dar la razón a los demandantes con una clara sentencia en la que se dice que la Universidad Autónoma "debió realizar una contratación que se acogiera a la temporalidad del proyecto de investigación", es decir, a los cuatro años, y no a cinco contrataciones sobre el proyecto de investigación, que fue lo que ha ocurrido en este caso.
Contra esta sentencia sólo cabe recurso de casación.
Sí, en Santiago hay casi 500 personas en la misma situación, tienen hasta una especie de asociación que se reúnen y mandan información.
1- Este chico no era becario, sino contratado a cargo de un proyecto 2- La culpa no es de ZP ni de Franco, sino de las propias Universidades que abusan de este tipo de contratación 3- No es problema de dinero, sino de voluntad 4- La forma en que se dan las subvenciones no es disulpa para saltarse la legalidad
Esta situación es bastante común en la Universidad. Ya no soy becaria, pero tengo 35 años y llevo 7 con contratos anuales por obra y servicio. Mi compañera lleva así alrededor de 20 años... La forma en que se gestionan y se dan las ayudas para la investigación no permiten hacerlo de otra manera y la mala gestión de unas y otras administraciones hacen que paguemos el pato los contratados, becarios, precarios, etc.
Yo tengo 36 años y estoy en la misma situacion que este chico, solo que tengo contrato desde hace menos tiempo. En los 11 años que estuve de becaria nunca tuve derecho a baja, ni siquiera a la maternal. El estatuto del becario no sirve de nada si no es de obligatorio cumplimiento. Yo estoy en una administración publica que no lo aplica.
Es necesario una Ley que regule todas las relaciones laborales y no laborales de los becad@s y tipos de becas. Con esta medida conseguiriamos evitar la explotación y precariedad a la que estan sometidos los becari@s. La beca no es un negocio, es una ayuda para alcanzar las mejores cotas formativas del becad@. Negocios con las becas no gracias.