Enrique Benedicto Mamblona, marido de la mano derecha de Rafael Simancas, Ruth Porta, ha asegurado en la Cadena SER que "es algo absolutamente lícito y normal", el hecho de que las inmobiliarias presididas por él contrataran a otra empresa de su propiedad sin dar cuenta al Registro Mercantil.
El semanario "Interviú" cuenta que el marido de la socialista Ruth Porta, Enrique Benedicto, se embolsó decenas de millones de pesetas mediante una "curiosa práctica empresarial": la autocontratación.
Las empresas inmobiliarias presididas por Benedicto firmaron contratos de asesoramiento con una sociedad limitada, que se llamaba Camp Ric, cuyo dueño era el propio Benedicto. Hasta ahí todo legal. El problema es que Camp Ric jamás presentó cuentas en el registro mercantil, lo que incumple la ley y hace además imposible conocer la contabilidad de la empresa.
Benedicto dice a "Interviú" que sí presentaron las cuentas, pero que el registro las rechazó por defecto de forma, que él le había encargado la contabilidad a una gestoría que extravió algunos documentos y que como ese era un error imposible de solucionar decidió disolver la compañía.
Pero esto no es del todo cierto, según la revista, porque si hubiera sido así Camp Ric, que nació en el 99, tendría que haberse disuelto en el año 2000, y no lo hizo hasta 2002, justo unos días antes de que el propio Benedicto enviara una carta al Comité de Ética del PSOE denunciando los negocios inmobiliarios de José Luis Balbás y de Eduardo Tamayo.