Un Juzgado de Palma ha condenado a un médico a pagar durante 25 años los gastos de manutención a un niño que nació tras un aborto fallido. El ginecólogo tendrá que pagar un total de 270.000 euros de gastos del menor.
En la sentencia, el juez del Juzgado de primera instancia número dos de Palma, Francisco José Pérez, condena al ginecólogo a cubrir los gastos del menor hasta que cumpla los 25 años, porque entiende que a la madre no se le puede obligar a correr con los gastos que genera el nacimiento de un niño.
Los hechos se remontan a abril de 2010 cuando la denunciante acudió a una clínica de Palma para que le practicaran un aborto. Días después volvió para someterse a una revisión en la que el médico le confirmó que el aborto practicado días atrás se había realizado de forma satisfactoria. Tres meses después, la denunciante volvió a la clínica porque creía estar embarazada de nuevo, pero le comunicaron que estaba en su quinto mes de gestación y que la Clínica no tenían autorización para interrumpir embarazos de más de 14 semanas.
Le ofrecieron la posibilidad de acudir a un centro en Barcelona con autorización para practicar interrupciones de embarazos más avanzados. La clínica de Palma correría con parte de los gastos, aunque no le aseguraron que pudiera abortar. Finalmente, la joven se vio abocada a continuar con la gestación y dar a luz al niño.
En la sentencia, el juez considera que el ginecólogo es el único responsable de que la mujer tuviera un hijo no deseado, al haber cometido una negligencia por no haber realizado de forma exhaustiva la segunda revisión. En la sentencia, considera que las consecuencias de esta negligencia médica son irreversibles y acompañarán a la mujer durante el resto de su vida.
Por eso, el juez condena al médico a pagar 978 euros al mes al menor en concepto de manutención hasta que cumpla los 25 años. Esto hace un total de 270.000 euros. Además, el ginecólogo tendrá que pagar 150.000 mil euros de daños morales a la denunciante, que sufre graves secuelas psicológicas ya que se siente triste, culpable y emocionalmente mal.
Ojalá este hecho en que se aplican los crueles y antihumanos criterios nazis, (¿ de la sociedad civilizada ? , ¿ Nuevo Orden Mundial ??? ) sobre los seres que no pueden defenderse (como son los bebés) nos haga reflexionar,sobre su derecho a la vida. ¡ Que paradoja que en el siglo 21, hasta los perros tengan más derechos !
Lo que no entiendo es qué le sacaron la primera vez. Algún producto amniótico tendría el ginecólogo en las manos para decir que el aborto fue un éxito. A no ser que fueran gemelos bivitelinos y se dejara uno dentro, pero se puede comprobar con una ECO. Lo que está claro es que el ginecólogo era un chapuzas.
¿Y qué pensará ese pobre niño cuando sepa que su madre no lo quería?
La sentencia, no condena al Opus Dei como responsable intelectual subsidiario.
Y como le explica esta madre el día de mañana que se han hecho ricos? no sería mejor para todos que lo cediese en adopción con la de padres que hay deseando tener un hino y no pueden? o esta pretendía eso, hacerse rica?