Más de 60.000 personas inauguran la temporada de festivales en el Viñarock. Tres días de conciertos entre los que destacaron algunos por su afluencia de público como La Pegatina o Morodo
El público del Viñarock, en plena actuación- (ALBERTO JUNOY)
El tiempo finalmente se portó mejor de lo esperado en Villarrobledo y, salvo algunas tormentas, no descargó durante las horas de los conciertos más esperados. Comenzaba el sábado a calentarse el ambiente con las primeras actuaciones y para cuando Obrint Pas se pusieron a desplegar su movido directo ya había una buena montada en la explanada principal del recinto. Muy esperados, Barricada salieron valientes y no escondieron algunos de los temas que solía interpretar su hasta hace nada compañero El Drogas. Llegó La Pegatina y todo explotó. Su estilo pachanguero no deja tener los pies quietos y eso contagia. En el último año se han puesto en boca de todos y eso se ha notado en las horas que están tocando en los festivales, que son cada vez mejores. Sin duda una de las actuaciones de este año. Tomaba el relevo Boikot y más tarde The Locos. Y destacar al cierre un debut, el de los madrileños El Sombrero del Abuelo y los Noi del Sucre, que como siempre no dejaron indiferente a nadie con su reivindicativo mensaje.
En la segunda jornada destacar sin falta el concierto de Morodo en el escenario Babilonia. Muy comentada su aparición acompañado de una magnífica banda en lugar de salir en solitario. Abarrotó la zona del recinto reservada para el rap dejando el pabellón del reggae por todo lo alto. Se hizo esperar para después interpretar un repertorio repleto de clásicos. Destacaron también los directos de Ojos de Brujo y Reincidentes. Aunque la sorpresa del día la dio una de las pocas bandas invitadas de otro país. En este caso se trataba de The Toasters, una veteranísima banda de ska neoyorquino que dejaron muy buen sabor de boca a todos los presentes.
El último día estuvo marcado por la tormenta caída durante el concierto de Rosendo. El público aguantó el tipo fenomenalmente mientras el de Carabanchel apretaba su guitarra bajo la lluvia. Canteca de Macao le siguieron para escampar la tormenta a ritmo de fusión. Lo mismo que Huecco, que sobresalió, para dar paso al punk de El Último Ke Zierre. Los Suaves volvieron a demostrar que se mantienen incombustibles y cerrando la noche destacó una banda que también sigue subiendo: El Puchero del Hortelano.
Todo esto tan sólo como pequeña muestra de la gran de cantidad de actuaciones en tres días de intenso festival. Sin dejar de lado por supuesto los conciertos de las bandas de versiones, algunos de los cuales acogieron mucho público. Además, como otro punto positivo de un festival ya veterano, el sonido ha sido en general bastante bueno. Quede así abierta la temporada de festivales de cara al verano de 2012.
Página 1 de 1
me lo pase de lujo!! gran festival si señor,una pena las tormentas pero beno.lo que no se como dejan poner esas raves de bacalao infernal que no para nunca y no dejan dormir nada...
donde estaban los contenedores de basura? porque yo no vi ni uno en los 3 dias! los baños penosos y lejos, las duchas no estaban mal. Eso si, buena música, muy buen rollo y mucha amabilidad... pese a las condiciones climatilogicas ha sido una experiencia increible.
Los baños muy mal, no había fuentes de agua, pero al menos, habia musica....
La organizacion de pena, el camping lejisimos de los conciertos, robos en el camping, 4 %u20AC por una ducha de agua fria y si la querias caliente 6 %u20AC, lo mejor el gran ambiente y pocas peleas durante los tres dias, y la simpatia de la gente del pueblo, con precios populares y calidad muy decente
y que duren muchos años....
Página 1 de 1
Fotogaleria: El Viñarock 2012, en imágenes