La concentración ha sido convocada por las asambleas populares de barrios y la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, entre otros. Los manifestantes piden que las viviendas que son propiedad de Bankia y que están cerradas salgan al mercado en régimen de alquiler social.
- (VIOLETA ALONSO)
Cazuelas, sartenes, silbatos, palmas y hasta los golpes, totalmente pacíficos, en contenedores y papeleras servían para generar el sonido que necesitaban para protestar contra el rescate de Bankia. Siguen sin comprender las decisiones del gobierno central. Se sienten frustrados, estafados e impotentes frente a unos políticos que no les escuchan, dicen. Insisten en que con el dinero de todos no se debe jugar como lo están haciendo, y sobre todo, no se debe solucionar los problemas de aquellos que han llevado a este país a la situación actual de crisis. Reclaman el derecho a una vivienda digna y piden que no se recorte en ámbitos tan importantes como la sanidad y la educación.
Muchos afectados directos por los problemas que ha llevado a Bankia a ser rescatada han estado presentes. En uno de los manifiestos decían "Bankia es esa entidad, que como caja de ahorros que fue nació para dar crédito a los empobrecidos, a esas personas que no podíamos financiarnos con nuestros propios medios por carecer de propiedades u otros bienes. Y qué gran ironía, hace ya meses somos esas mismas personas quienes llevamos sobre nuestras espaldas el peso del rescate de la pésima gestión y el gran espolio perpetrado por los directivos y consejos de administración de Bankia". "No somos idiotas, este circo se ha terminado. Los vecinos y vecinas hemos tomado conciencia y sabemos que delincuentes son aquellos que se han lucrado especulando ya no con nuestro dinero, sino con nuestras vidas y la de nuestras familias".
Reclaman que "todas las viviendas que tiene Bankia en su poder se conviertan en un parque de vivienda en régimen de alquiler social. Y mientras esto no sea así seguiremos haciéndonos oír".
Al finalizar la lectura de los manifiestos, han recorrido las calles del barrio de Lavapiés hasta llegar a la calle Sebastián Elcano número 36. Se trata de uno de los edificios que tiene en propiedad Bankia. Ya hace unos meses algunos colectivos relacionados con la vivienda y vinculados al 15-M consiguieron liberar algunas de las casas para que pudieran ocuparlas distintas familias. Explican que las casas son de los ciudadanos, porque el gobierno ha rescatado a Bankia con dinero de todos.
Allí los dos grupos han seguido con la cacerolada al grito de 'Sí se puede'.