IGLESIA CATÓLICA
Por primera vez los obispos han homenajeado a sacerdotes ejecutados por los franquistas. Los prelados vascos han recordado en Vitoria a los sacerdotes asesinados en tiempos de Franco. Quieren zanjar así la polémica por la beatificación hace dos años de sacerdotes contrarios a la República.
Asurmendi: "Hoy saldamos una deuda que teníamos contraída"
Más de 70 sacerdotes vascos fueron ejecutados en la Guerra Civil en uno u otro bando. Catorce de ellos murieron a manos de los vencedores en la contienda. A los primeros los beatificaron hace año y medio en Roma, pero los otros catorce nunca contaron con un funeral y sus nombres no aparecen en los registros de la Iglesia.
El funeral de hoy fue celebrado por siete oblispos y más de 200 sacerdotes ha pretendido saldar esa cuenta pendiente. "No es justificable ni aceptable por más tiempo el silencio que en los medios oficiales de nuestra Iglesia ha envuelto la muerte de estos sacerdotes (los represaliados por el franquismo)", ha expuesto el obispo de Vitoria, Miguel Asurmendi.
Para el prelado, "tan largo silencio no ha sido sólo una omisión indebida, sino también una falta a la verdad, contra la Justicia y la Caridad". Por todo ello, Asurmendi ha entonado el mea culpa. "Pedimos perdón a Dios y a nuestros hermanos", ha dicho para añadir y sentenciar "hoy saldamos una deuda que teníamos contraída con ellos".
Las diócesis vascas además van a publicar los nombres de los ejecutados en los boletines oficiales y en los registros de sacerdotes fallecidos.
Respaldo del Gobierno vasco
Antes de la misa, la consejera de Justicia y Administración Pública, Idoia Mendia, explicó que, con su presencia en la ceremonia, el Gobierno vasco pretende evidenciar que "la paz y la reconciliación sólo se construye desde la memoria" y que "nunca es tarde para construir la memoria y no olvidar a las víctimas".
Mendia destacó que los sacerdotes ejecutados "fueron fieles a sus ideas y fueron asesinados injustamente", por lo que consideró que con la ceremonia "se cierra un ciclo". "Es bueno que la propia Iglesia se reconcilie con estas personas", añadió.
Por su parte, Urkullu subrayó la importancia de reconocer la memoria de unas personas a las que "ni la propia Iglesia ha tenido en sus documentos en consideración" y de acompañar a las familias "que se han visto sometidas al olvido durante tantos años".
En el exterior de la catedral, un grupo de miembros de la asociación de víctimas del franquismo Ahaztuak, que celebró una concentración, consideró "positiva" la celebración de la ceremonia, al considerar que "es una ruptura con la postura oficial de la Iglesia durante más de 70 años".
Para Calan (8). Los que eran verdaderamente malos eran los romanos, que se las ingeniaron para que unos mal nacidos traicionaran a Viriato. Aquello tan famoso de "Roma no paga a traidores".
Im- presionante, en dos palabras. Se agradece. En mi modesta opinión, nada que ver con los tardíos arrepentimientos por las fechorías de hace 500 años. Enfín, el poder corrompe y esta Iglesia tiene y ha tenido exceso de poder sobre cuerpos, almas,mentes y bienes mundanos.
Aquí en el fondo nadie olvida.Los bandos siguen estando ahí.Para unos los buenos son los suyos y los malos los otros y al revés y por muchos actos y paripés que se hagan nadie perdona a nadie.Es más yo creo que con remover lo que se está haciendo es rascar en las heridas y hoy existe aún mas odio que el que existia hace diez años.O se borra todo o se deja como estaba, no se puede quitar la calle "Primo de Rivera" y dejar la de la "Pasionaria", o exaltar a los "republicanos" y menospreciar a los "nacionales" diciendo que ya ellos tuvieron su momento de gloria, porque al final lo que hacemos es volver a los enfrentamientos.Lo mejor para olvidar es callar.
Un gesto de la Iglesia Vasca que le honra, pero tarde. La santa Iglesia Católica Apostólica y Romana siempre va a la zaga en asuntos donde meten la pata, claro que decena de años o cientos como fue el caso de Copérnico o la Santa Inquisición. Que tomen ejemplo el resto de las diócesis españolas.
Sino llega a ser por Franco no queda ni un religioso vivo!!