Allí los magistrados, fiscales, jueces, amigos y excelentísimos señores cuentan sus peripecias del verano y comentan como se presenta el nuevo curso de once meses que se inicia formalmente cada mes de septiembre.
El nuevo calendario atrae al oratorio por primera vez al presidente del Tribunal Supremo, Gonzalo Moliner y al Fiscal General del Estado, Eduardo Torres-Dulce. Ambos debutan en sus discursos ante los representantes más destacados de la judicatura, la política, y, por supuesto, el rey Juan Carlos que cumple su 31 aniversario inaugurando el año judicial.
"En estas ocasiones un buen discurso se la juega", decía un magistrado, no solo porque presenta ante esa audiencia muy cualificada los grandes propósitos para el año o la evolución del curso pasado, sino, sobre todo, "porque puede que no haya una segunda ocasión para causar una buena primera impresión".
El año viene pregonado por una movilización general de los jueces y sus asociaciones, el próximo viernes 27, para protestar por los recortes y la subida de tasas y la escasa plantilla, la falta de medios,... Es decir, por casi todo. Hay en el horizonte un proyecto de código penal que introduce la "prisión permanente revisable" que ya ha desatado más de una crítica por la posible inconstitucionalidad. Los cambios en la Ley de enjuiciamiento criminal, con dos siglos de solera, llegaran según justicia, para finales de año.
Faltan también por conocerse la ley del aborto, la futura composición del poder judicial, la ley de matrimonios homosexuales y un largo etcétera. Aun así, todas estas previsiones no mencionan ni uno solo de los casos penales pendientes: Gurtel, Rumasa, Fátima Bañez, Bancaja, Eres de Andalucía, Eta; Breton. La película de este Otoño judicial caliente comienza a rodar y, los operadores de la justicia, buscan sus cameos. El ciudadano dirá si le gusta el filme.
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Hola d. Javier, ¿que poco le interesa, que se plantee , el como funciona este segmento social?, ¿acaso se ha olvidado, de los primores que mostró, el anterior presidente?, ¿quiere que eso se quede tapado?,quiere que de eso, ni una letra más, no vaya a ser que al pueblo, se le inflamen las pelotas, y comiencen, a exigir responsabilidades, y a su vez por ese camino desemboquemos en algún montón de basura de la que huele , y además produce dolor. Ya vale de compadrear.
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