Las palabras nunca son inocentes y la violencia ejercida contra las mujeres por el hecho de serlo ha pasado, a lo largo de las últimas décadas, por varias denominaciones.
- Jueces, policías, políticos y medios de comunicación seguían hablando, hace pocos años, de "crimen pasional" refiriendose a los que cometían los hombres contra sus parejas, lo que en cierto modo parecía justificar la violencia por una relación sentimental previa.
- Violencia doméstica es la denominación que se suele elegir para indicar que el hecho delictivo tiene lugar en el seno familiar. Aceptado por los lingüistas, las asociaciones feministas consideran que no es exacto, ya que la violencia puede ser ejercida fuera del hogar.
- Violencia de género: Es la denominación violence of gener incluída en la conferencia de Pekín de 1995, donde 180 gobiernos firmaron un documento que incluía esta referencia. Este término es correcto en inglés, pero la Real Academia de la Lengua no lo acepta en castellano, al diferenciarse en nuestro idioma el género - que se refiere a palabras-, del sexo - que se refiere a personas. Es la fórmula más usada por las asociaciones de mujeres y los partidos de izquierdas.
- Violencia machista. Aceptado también por los grupos feministas, distingue perfectamente que la violencia contra la mujer se ejerce en tanto en cuanto se ejerce contra la mujer en razón de su sexo y su situación de desigualdad, y se diferencia de la violencia ejercida, por ejemplo, contra los hijos.
- En España, el Congreso de los Diputados consensuó y aprobó la Ley Integral contra la Violencia de Género, incluyendo la citada denominación. También se llama así el cargo oficial de delegado del gobierno contra la violencia de género.
- Ciertos colectivos de homosexuales han solicitado que se les incluya en la Ley Integral, si bien otras organizaciones gays, más a la izquierda, consideran que el maltrato entre parejas del mismo sexo reclama un tratamiento diferente.
Lo llamen como lo llamen, es violencia,y la violencia ni esta justificada, ni permitida en ningun caso.
No estando de acuerdo con la Ministra "Pija" a la que en lugar de darle un cariñoso "cachete" por aceptar un coche de alta gama "ignorándo" al benefactor, ahora hace uso de nuestro machista lenguaje académico, para denunciar lo injustificable, llamese como se llame. No deja de ser doloroso e indignante que entremos en enfrentamientos lingüisticos, mientras machos cavernarios ejecutan a esposas, amantes, compañeras, hijos, hijas etc. Lo que falta en estos concretos casos de violencia generalizada es una Ley que: al violador, le castren, al matrador, someterle a terapia psiquiatrica, al asesino aplicar el máximo de pena, sin posibilidad de redención. O tomandonos la Ley por la mano de la ciudadanía, instalar una nueva Pza. de la Bastilla.
El problema de la violencia doméstica es que el asesinato de hoy, por ejemplo , no tendría encuadre en este tipo de delitos. Por eso, tal vez, violencia machista o violencia como consecuencia de relaciones de pareja podría ser más adecuado .
Alguien recordaba ayer que sería como llamar a los actos de terrorismo actos de violencia independentista, las palabras SI son importantes.
Creo que pese a la dictadura de las feministas setenteras radicales que hemos vivido recientemente el problema no se ha solucionado , así que no debe exclusivamente ser un problema linguistico .