El Parlamento de Andalucía ha aprobado esta tarde, en una sesión maratoniana, la reforma del Estatuto de Autonomía, que en su Preámbulo define a esta comunidad como una "realidad nacional", otorga más derechos y se homologa en competencias al de Cataluña. El texto, tal y como estaba previsto, ha recibido el apoyo del PSOE e IU, y el rechazo de PP y PA.
Estaba prevista una sesión extraordinaria en el Parlamento andaluz maratoniana, y el guión se ha cumplido. Durante más de diez horas, los diputados andaluces han debatido los diez títulos que integran la reforma del Estatuto de Autonomía, que finalmente ha sido aprobada con los votos del PSOE e IU (67 síes), y el rechazo frontal del PP y PA (41 noes).
La presidenta del Parlamento, María del Mar Moreno, decidió dar velocidad de crucero al debate, marcando estrictos tiempos a los distintos portavoces para que el debate no se alargara hasta altas horas de la noche.
Tras este trámite el Estatuto reformado será remitido al Congreso de los Diputados el 5 de mayo, para que sea debatida su admisión a trámite. Será la cuarta reforma estatutaria de esta Legislatura, tras la catalana, valenciana y el rechazo del 'Plan Ibarretxe'.
Intervención de Chaves
El debate en la Cámara andaluza comenzaba esta mañana con la intervención del presidente de la Junta de Andalucía. Chaves se ha mostrado convencido de que el Congreso y el Senado contribuirán a "perfeccionar y ajustar" el texto a las necesidades del Estado. "Cuanto mejor encaje en el conjunto de España, mejor para todos y para Andalucía", ha enfatizado.
Después de insistir en que Andalucía "no quiere ser ni más ni menos" que otros territorios y en que "no somos coartada de nadie", Chaves ha destacado la legitimidad de la reforma, aunque sea aprobada sólo con los votos de PSOE e IU. Y ha pedido al PP y al Partido Andalucista (PA) que tengan "altura de miras" y se sumen al consenso, aunque ha estimado que la siguiente fase de tramitación puede ser "la oportunidad" para ampliar el acuerdo "partiendo de los acuerdos alcanzados".
| [...] Andalucía ha sido la única Comunidad que ha tenido una fuente de legitimidad expresada en las urnas mediante referéndum, lo que le otorga una identidad propia y una posición incontestable en el seno de la configuración territorial del Estado. Así, la Constitución Española, en su artículo 2º, reconoce la realidad nacional de Andalucía como una nacionalidad. |