Dicen que al mal tiempo hay que ponerle buena cara. Pero si a las inclemencias meteorológicas les acompañan horas de espera e incertidumbre en un aeropuerto, la única cara posible es la de indignación y enfado. Así es como se encontraron numerosos pasajeros en el aeropuerto de Barajas durante todo el día de hoy, en el que tuvieron que esperar nuevos vuelos que les llevaran a su destino tras las numerosas cancelaciones a consecuencia de la nieve. Además, varios vuelos vieron cómo sus pasajeron se amotinaban y se negaban a bajar del avión ante horas y horas de retrasos y cancelaciones. Según AENA, más de las mitad de los vuelos previstos para el día fueron cancelados y el número de afectados ascendía a 45.000.
Miles de personas se agolpan en la Terminal 4 de barajas- (VICTOR GARCÍA PÉREZ (CADENA SER))
El aeropuerto mantuvo durante casi todo el día dos pistas abiertas para operar los casi 1.000 vuelos que se produjeron a lo largo del día, aunque abrió una tercera a última hora de la tarde. Sin embargo, los retrasos fueron abundantes y extraordinariamente largos, lo que provocó situaciones realmente llamativas. Además, las cancelaciones producidas a consecuencia de la nevada del viernes dejaron un reguero caótico difícil de atajar y continuaron también hoy.
Madrid-Barajas contaba hoy con operar 985 vuelos programados. Sin embargo, a última hora de la tarde ya habían sido cancelados un total de 571 vuelos, según explicó el director de aeropuertos españoles, Javier Marín. Además, un gran número de los que sí lograron salir lo hicieron con importantes retrasos. En total, AENA estimó que 45.000 pasajeros se vieron afectados por la situación.
El aeropuerto de Bajaras vio cómo sus pasillos se llenaban de pasajeros que esperaban a que saliera su vuelo o recuperar sus equipajes. Una de las afectadas por las cancelaciones, procedente de Argentina, explicó que se dirigía a Tenerife, pero su vuelo fue cancelado el jueves y su maleta extraviada. Denunció que ahora se encontraba sin ninguna pertenencia y sin saber cuándo podría tomar un vuelo, además de no contar con información. "No puedo decir que me han tratado mal, simplemente me destrataron, porque nadie se hizo cargo ni se personó para decirnos nada", señaló.
Enrique, otro de los afectados que se dirigía a Canadá, explicó que ayer estuvieron "dando vueltas y esperando colas hasta las dos de la mañana" y señaló que, como era su primer vuelo y por tanto no estaba de tránsito, la compañía no se ha hecho cargo ni de la comida ni de ofrecerles un alojamiento. Además, opinó que el aeropuerto no suspendió los vuelos sólo durante cinco horas, tal y como informó AENA, sino que "estuvo cerrado todo el día". "Aquí hubo un caos muy grande, y se lio poco para lo que podía haber pasado", apuntó.
Finalmente, otra joven que esperaba sentada en el suelo de la terminal, explicó que ayer, tras ser cancelado su vuelo a París, había "colas para cambiar el billete y para coger las maletas", por lo que perdió un segundo vuelo. Ahora aguardaba otro con salida para esta tarde. "En el caso de que se vuelva a cancelar tomaremos medidas, porque no es justo", concluyó.
Motines de altos vuelos
Los ánimos estaban caldeados en los pasillos del aeropuerto pero también en los propios aviones. Algunos vuelos que sufrieron retrasos de varias horas vieron cómo los pasajeros se amotinaban, negándose a bajar del aparato hasta no lograr garantías.
Tras el amotinamiento esta mañana de los pasajeros de un vuelo a Buenos Aires, que se han negado a abandonar el avión tras haber embarcado tres veces, se han producido otros dos amotinamientos. Los tres se corresponden con vuelos de Iberia con destinos latinoamericanos: Buenos Aires, Montevideo y Lima y tienen que ver, además del retraso de vuelos causado por el cierre de Barajas durante varias horas ayer a causa del temporal de nieve que azotó Madrid, con la huelga de celo que, según la compañía, mantienen los pilotos de la aerolínea desde el pasado mes de diciembre.
El primer motín ha tenido lugar esta mañana en un avión de Iberia cuyo destino era Buenos Aires. Los pasajeros del vuelo, que tenía previsto salir a las 12.30 de ayer, se han amotinado después de embarcar tres veces para realizar su viaje. El temporal de nieve que sufrió Madrid ayer obligó a retrasar la salida del vuelo. Tras el primer retraso, la compañía aérea informó a los pasajeros que saldrían a las tres de la madrugada. Llegaron a embarcar en una aeronave para realizar el vuelo, pero fueron desalojados del aparato y emplazados a esta mañana para realizar por fin el viaje.
Sin embargo, tras embarcar esta mañana para poder volar por fin, Iberia les volvió a pedir que abandonaran el avión y esperaran a una nueva comunicación. El comandante del vuelo argumenta que no puede despegar porque no ha descansado las diez horas y media reglamentarias. Ante esta situación, los pasajeros han decidido quedarse en la aeronave hasta adquirir un compromiso por parte de la compañía aérea de que el vuelo finalmente se va a realizar. La situación ha provocado incluso la presencia de la Guardia Civil para desalojar a los pasajeros.
El segundo amotinamiento ha tenido lugar a las 15.00 en un vuelo con destino a Montevideo. Estaba previsto que despegara a la 1.00 de la madrugada, pero la compañía avisó del retraso del vuelo. Tras 15 horas de espera y después de haber embarcado y llevar en el avión dos horas, el comandante de la aeronave ha ordenado su desalojo. Los 120 pasajeros se han negado a bajar del avión hasta hablar con la compañía.
El tercer vuelo, con destino a Lima y cuya salida estaba prevista para las 12.45 de hoy, se ha retrasado de forma indefinida, porque los pilotos que tenían que dirigir el vuelo no han aparecido. Los pasajeros han decidido quedarse en el aparato hasta que han sido desalojados por agentes de la Guardia Civil.
Iberia ha presentado una demanda por este motivo contra el Sindicato Español de Pilotos de Líneas Aéreas (SEPLA), contra la sección sindical del SEPLA en Iberia y contra los 11 miembros de dicha sección sindical por los daños y perjuicios provocados por la huelga encubierta, por una cantidad que asciende a 13 millones de euros.
Recomendaciones
AENA recomienda a los viajeros que antes de desplazarse a Barajas consulten previamente con sus compañías el estado de sus vuelos. El aeropuerto de Barajas no suspendía las operaciones por causas meteorológicas desde principios de la década de 1990.
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