Algunos ayuntamientos ya habían puesto en práctica esta acción antes de su entrada oficial en vigor. A partir de ahora, los ayuntamientos de menos de 40.000 habitantes que lo deseen y que compartan frontera podrán pedir compartir policía.
La Generalitat acaba de poner en marcha este mecanismo que persigue ahorrar recursos a la vez que busca aumentar la implementación de los cuerpos de seguridad por el territorio. Los municipios interesados deberán llegar a un acuerdo entre ellos, en el que quedará establecido quien tiene la autoridad policial, quien designa a los responsables o las funciones compartidas.
En Cataluña, ya existe un precedente similar de municipios que comparten este tipo de servicios. Es el caso de Santa María y Sant Esteve de Palautordera, Sant Fruitós, Sallent y Santpedor. Si la iniciativa da buenos resultados, la Generalitat se plantea ampliarlo a municipios que tengan más de 40.000 habitantes.