El ayuntamiento de Madrid ha elevado a la Unión Europea, por medio del Ministerio de Medio Ambiente, Alimentación y Agricultura la petición formal para disponer de más tiempo para cumplir los protocolos sanitarios en referencia al dióxido de nitrógeno.
El consistorio dirigido por Ana Botella se ha dirigido a la Unión Europea para disponer de una prerrogativa a la hora de aplicar el Plan de Calidad del Aire, aprobado por la Junta de Gobierno el pasado 26 de abril. En este plan se afrontan un total de 70 actuaciones de las cuales, 42 están íntimamente relacionadas con la movilidad y el transito por la capital.
Según el estudio presentado por la Unión Europea, son 200 las ciudades de un total de 18 países que, en los análisis realizados, poseen unas cotas superiores a la máxima permitida en relación a este gas toxico procedente de la combustión a altas temperaturas en vehículos y fabricas.
Ahora la Unión Europea contara con un máximo de 9 meses para estudiar dicha petición, sea positivo o negativo, y decidir si considera suficientes las alegaciones interpuestas o multa al Ayuntamiento madrileño por incumplir esta normativa comunitaria.