Los tres porteros de la discoteca Balcón de Rosales de Madrid que fueron detenidos por el presunto homicidio de un joven de 18 años, Alvaro Ussía, han pasado su primera noche en dependencias policiales y está previsto que pasen a disposición judicial en las próximas horas.
Los porteros de la discoteca -David S.G. y Antonio S.S., ambos de 32 años, y David A.D., de 25- han prestado declaración ante los agentes encargados del caso y ahora será el juez el que determine su implicación o no en la muerte del joven ocurrida en la madrugada de este viernes en la entrada del establecimiento.
Según las declaraciones de los testigos a la Policía, los detenidos se ensañaron con Álvaro, a quien tiraron al suelo y patearon. El joven ha sido enterrado esta mañana en el cementerio de San Justo Pasto.
El suceso ha tenido lugar justo el día en que se celebra la jornada por la tolerancia. Actos en los que ha participado el presidente del movimiento contra la intolerancia.
La discoteca contabiliza 47 denuncias por irregularidades y diez inspecciones de la Policía.
Una muerte absurda
El trágico suceso se originó cuando uno de los amigos del fallecido tropezó con una chica, que resultó ser novia de uno de los porteros de seguridad, y ésta decidió contárselo a su pareja, a quien le dijo que unos chicos le habían empujado y le habían hecho daño.
Instantes después, el novio se dirigió al grupo de Alvaro, a quien finalmente acabó sacando del local.
Una vez ya fuera de la discoteca, el portero, junto con otros dos compañeros, golpearon "brutalmente" al joven, según señalan las fuentes a partir de las declaraciones de los testigos.
El muchacho quedó inconsciente, tirado en el suelo, en una zona ajardinada próxima a la discoteca, y cuando llegaron los facultativos del Samur-Protección Civil se lo encontraron en parada cardiorrespiratoria, de la que le consiguieron sacar.
Poco después Alvaro, que se encontraba en estado crítico, murió en el hospital Clínico
Página 1 de 1
Ya es hora de que se regule la contratación de personal de seguridad para los locales para que pidan algo más que fuerza bruta: empezando por algo de cerebro y siguiendo por pruebas psicolólgicas para que ejerzan con cordura el poder que les otorga el decidir quíen entra y quién se queda fuera. Sólo nos enteramos de las tragedias, pero los locales están llenos de descerebrados.Una pista: ayer en un bar, a mi lado uno de estos animales de puerta se comió una copa de vino (sí, los cristales), rompió un vaso haciendo un juego e insultó gravemente a una pobre mujer que estaba en la barra, y nadie se atrevió a decirle nada, ni el mazas encargado de la seguridad del bar.
Mis condolencias a la familia. Esto pasa, y seguirá pasando siempre que no se acabe con la impunidad de los porteros, seguritas y policias, que se creenquepueden y repartiendo a su antojo, al final pasan desgracias como esta.
Alavaro Siempre con nosotros Te queremos!
Página 1 de 1