El Partido Popular pide la comparecencia del fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, por el ‘caso Andratx’ por el que se está investigando a alcaldes y consejeros de ese mismo partido en las islas Baleares. El portavoz parlamentario de los ‘populares’ en la Cámara Baja, Eduardo Zaplana, asegura que se está en un “Estado policial”.
Zaplana ha denunciado la “utilización de medios del Estado con fines perversos”, en referencia a la medida judicial de ‘pinchar’ el teléfono del conseller de Interior del Govern balear y secretario general del partido en el archipiélago, José María Rodríguez.
La intervención de este teléfono se produjo a petición del fiscal, tras la grabación de la conversación de Rodríguez con el alcalde de Andratx, Eugenio Hidalgo, en la que le advertía “la información es que sería hoy”, el mismo día de la detención de este último.
Eduardo Zaplana ha señalado que las intervención judiciales “dudosas, artificiales y muy probablemente con fines e intenciones políticas sólo se producen con Gobiernos socialistas”. También, según el portavoz ‘popular’, “afloran los casos de corrupción”, aunque en este caso se le preguntaba por los que afectan directamente a su formación política. Zaplana ha defendido a su compañero Rodríguez y descartó que éste avisara de nada a Hidalgo.
Ante esta petición de comparecencia, el portavoz de los socialistas en la Cámara Baja, Diego López Garrido, se pregunta si el PP "va a pedir cuentas al fiscal general del Estado por perseguir delitos" y si le va a pedir "que pare las investigaciones y deje de cumplir su cometido constitucional".
"No es posible que se aplique la ley a rajatabla"
Por su parte, el conseller balear insistió en que no piensa dimitir porque, reiteró, no avisó al ex alcalde de Andratx y denunció que la Fiscalía "no persigue a todos por igual".
El conseller dijo que "no es posible" que a una persona como a él se le aplique "la ley a rajatabla" y no a las personas que filtran "piezas interesadas a medios interesados de sumarios que están bajo secreto".