CONFLICTOS DENTRO DEL PARTIDO
Rajoy está cansado de las críticas. De las voces que desde dentro de su partido le quieren marcar el tiempo de reacción ante los casos de corrupción, así como de los pulsos como el que Esperanza Aguirre le ha planteado por el control de Caja Madrid.
El líder del PP insinúa que en el Comité Ejecutivo del próximo martes van a pasar cosas, que los militantes hallarán respuesta a sus inquietudes en esa reunión.
A la pregunta de si se descarta nombrar una gestora del PP madrileño en esa reunión, fuentes del entorno de Rajoy evitan decir "no", pero todo hace pensar que esa opción es incluso demasiado para el nuevo Rajoy.
Dirigentes del partido consultados por la SER, señalan sin embargo que Rajoy ha buscado una operación cosmética. Quitarse la etiqueta de líder que se esconde y nunca actúa. Según estas fuentes en ese Comité habrá alguna palabra gruesa, un llamamiento a la lealtad de los cargos del PP y, de paso, se aprobará el nuevo código ético que Rajoy ya anunció en su última comparecencia ante los medios.
La intención de Rajoy es doble: variar su imagen de superviviente y político pasivo y, de paso, presionar a Esperanza Aguirre para que levante el pie en su pulso contra el líder. Si Aguirre no hace nada y mantiene su guerra ya nada se descartaría en las filas del convulso Partido Popular.
Mariano Rajoy