Mariano Rajoy, el líder del PP, llamó ayer al presidente del Gobierno “bobo solemne” hasta en tres ocasiones sin mencionarlo. La última, durante una cena de Navidad anoche en la que la presidenta de la Comunidad de Madrid le aclamó como “orador magnífico” y “dialéctico temible”.
Ante un público entregado, que reía las ironías del presidente del PP y líder de la oposición, Rajoy se declaraba “defensor de los políticos. Incluso de los bobos solemnes”. La tercera vez en el mismo día que Mariano Rajoy dejaba caer el insulto dirigido a Zapatero (al que se cuidó de nombrar) se produjo durante su discurso en una cena del PP en Madrid en la que deseó a todos “muy felices fiestas de Navidad”. Antes, el líder del principal partido de la oposición, mostraba su sorpresa por la reacción de los miembros del Gobierno cuando “yo no he dicho quién era”. “Yo no llamé a ese señor lo que ellos han entendido que yo le llamé”, dijo irónico el político gallego.
Durante la cena, además de los aplausos y las risas de los asistentes, Mariano Rajoy recibió las alabanzas de la presidenta de la Comunidad de Madrid. Esperanza Aguirre calificó la frase de “bobo solemne” de “genial” que “no afecta a nadie”. Tras repetir la referencia ante el auditorio, calificó a Rajoy de “orador magnífico” y “dialéctico temible”.
Más moderado, el acalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, se limitó a subrayar durante su discurso que "la hojalata" en manos de Mariano Rajoy resultará más útil para España que los "más preciados metales" en las del actual presidente del Gobierno.