Viernes, 10/2/2012 19:20
Los efectivos que trabajan en el desescombro del aparcamiento de la T-4 de Barajas, donde ETA hizo estallar el sábado una furgoneta bomba, siguen sus tareas sin que hayan encontrado indicios de los dos desparecidos, cuando se cumplen tres días del atentado. Se trata del ecuatoriano Diego Armando Estacio Sivisapa, de 19 años, que había acompañado a su novia a recoger a su madre y se quedó dormido en su vehículo. Igual le pasó a su compatriota Carlos Alonso Palate, de 35 años. Sus familiares han visitado la zona del atentado junto al ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. El ministro ha admitido que la posibilidad de encontrar a Diego y Carlos con vida es "remotísima".
Los familiares han llegado sobre las 13.35 horas en un coche desde hotel en el que están alojados en las cercanías del aeropuerto, acompañados de Rubalcaba y un psicólogo, y han estado poco más de 15 minutos en la zona.
El grupo ha visto los destrozos provocados por la explosión de la furgoneta bomba sin adentrarse en el área donde se amontonan los escombros. La novia de Diego, Verónica Arequipa, que había acudido con él al aeropuerto para recoger a un familiar, no paraba de llorar.
Una "auténtica salvajada"
Tras la visita, Rubalcaba ha admitido que es "muy lejana" la posibilidad de que hayan sobrevivido, al tiempo que ha calificado el atentado de "auténtica salvajada". Los bomberos han llegado esta mañana a la zona del "núcleo de la explosión", según ha informado el director de Emergencias del Ayuntamiento de Madrid, Alfonso del Alamo, que ha añadido que esperan encontrar a lo largo del día restos de los vehículos de las dos personas desaparecidas, aunque las temperaturas alcanzadas en el momento de la explosión, 1.500 grados, hacen muy difícil encontrar nada.
Los equipos de trabajo -compuestos por bomberos, Policia Nacional, Guardia Civil, Samur, expertos en construcción y personal de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA)- prosiguen la retirada del hormigón y del amasijo de metal al que ha quedado reducido el módulo de D del aparcamiento de la T-4-. Hasta el momento han sido retiradas 1.200 toneladas de escombros.
Durante la noche, las labores se realizaron auxiliados con potentes focos. Sólo cesaron su actividad a medianoche, para celebrar la llegada del nuevo año, aunque decidieron no brindar como señal de respeto a los dos desaparecidos. Sustituyeron las 12 campadas por 12 bocinazos de uno de los camiones.
Como las Torres Gemelas
El inspector de guardia del cuerpo de bomberos de la Comunidad de Madrid, Luis Villarroel, ha explicado que los restos del aparcamiento de Barajas afectado por el atentado se encuentran comprimidos, como un sandwich, con capas de coches y forjado, y explicó que el colapso del edificio se puede comparar con el de las Torres Gemelas.
Los bomberos calculan que las labores de extinción del fuego y su trabajo en la zona podrían durar hasta una semana. Villarroel ha indicado además que los restos del aparcamiento podrían generar 40.000 toneladas de escombros -la demolición del edificio Windsor generó 71.920-.
El obispo de Bilbao y presidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez, ha condenado el atentado de Barajas y ha pedido el trabajo conjunto del Gobierno, los partidos políticos y la sociedad para conseguir la erradicación del terrorismo.Blázquez ha hecho esta petición en la homilía que ha pronunciado hoy en la Basílica de Begoña, en Bilbao, con motivo de la Jornada Mundial de la Paz. El presidente de la Conferencia Episcopal ha considerado que el atentado ha herido gravemente la esperanza de la sociedad "que desea ardientemente la desaparición de ETA y la liberación de sus amenazas".