'OPERACIÓN EMPERADOR'
La infraestructura internacional de la mafia china desarticulada en España estaba repartida por Italia, Portugal, República Checa, Hungría, Países Bajos y Hong Kong. A Italia, Portugal y Hungría salía el dinero obtenido ilícitamente en España para que fuera enviado a China y desde la República venían los 'dai li', transportistas que camuflaban el dinero en ropa para sacarlo de España.
La investigación de la Audiencia Nacional sobre la asociación criminal de ciudadanos chinos ha acreditado que el principal sistema empleado para evadir el dinero obtenido ilícitamente en España era el de falsas remesas de inmigrantes utilizando para ello documentación falsa.
Los pinchazos telefónicos acordados por el juez Fernando Andreu han permitido descubrir que la recogida del dinero se centralizaba en el polígono de Cobo Calleja. Se entregaba a los 'dai li', transportistas de Hungría y de la República Checa a los que les entregaban cantidades pequeñas de efectivo. La red no les daba mucho dinero por desconfianza al no ser ciudadanos chinos. Camuflado entre ropa, el dinero salía rumbo a Hungría y a Italia para desde allí, enviarse a China.
Otra de las vías utilizada para el retorno del dinero al país asiático era el sistema de compensación realizado con ciudadanos de otros países como Portugal, Hong Kong, Países Bajos e Italia. En este último, fundamentalmente en la ciudad de Prato que cuenta con una importante comunidad China.