El ministro de Trabajo confirma el descenso en la tasa de inmigración que llega a España durante el 2007 y la mejora en los controles que han permitido una regularización controlada.
El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, aseguró que la entrada de inmigrantes a España está "bajando notablemente", y aclaró que la mayoría de los extranjeros que llegan al país a trabajar y vivir son ciudadanos europeos.
Caldera hizo esta afirmación en Madrid en la inauguración del encuentro "Migraciones y cultura. Diálogo para la integración", organizado por la Fundación Atman.
El titular de Trabajo y Asuntos Sociales señaló que España ha pasado de registrar aumentos de empadronamiento del 40% en los años 2001-2002 a aumentos del 8% en 2007.
Agregó que estas cifras también demuestran que "está bajando la entrada de flujos irregulares" de inmigrantes, y comentó que "en España, el fenómeno de la inmigración se está canalizando de forma regular y legal".
"Siempre se ha visto este país como desordenado en relación a los flujos migratorios y no es así. Ha ocurrido en el pasado, pero el número de entradas de ciudadanos inmigrantes está decreciendo", apostilló.
Por otro lado, el ministro destacó la aportación del trabajo de los inmigrantes a la economía española, por lo que es necesario ahora incidir en las políticas de integración de este colectivo.
Destacó que el objetivo del Plan Estratégico de Ciudadanía e Integración 2007-2010 es potenciar los servicios sanitarios, educativos, de empleo y vivienda "que se prestan al conjunto de la ciudadanía, sea ésta nacional o extranjera".