Lunes, 28/5/2012 08:23
El arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española, el cardenal Antonio María Rouco Varela, ha expresado en su alocución semanal su preocupación por la crisis económica y por las cifras del desempleo
Bajo el título ''La conversación cuaresmal en tiempos de crisis'', Rouco señala que vivimos una "crisis de nuestra economía con unas consecuencias dolororísimas para muchas personas y familias". "Se pierde el trabajo; se teme perderlo; se teme al futuro: ¿quién y cómo se garantizarán las prestaciones para el desempleo, la jubilación, la vejez, la enfermedad?", resalta.
"Se nos acerca la Cuaresma en un tiempo de crisis. Crisis económica, persistente y grave como pocas veces en el más próximo y alejado pasado. Los especialistas nos remiten a la crisis financiera del año 1929", añade.
Para Rouco, "la inquietud es grande y la dura realidad de lo que se experimenta cada día en la vida personal, familiar y social avala, cuando no impone, esa impresión de incertidumbre y tensa preocupación que se advierte en los ambientes más populares y en la opinión pública".
"¿Qué nos ha fallado? ¿En qué hemos fallado todos? Es indudable que se pueden señalar con acierto causas de orden técnico: de ciencia y praxis económica, sociológica, política y jurídica. Esas causas, sin embargo, no lo explican todo", indica.
"Las más decisivas hay que buscarlas en el ámbito de las conciencias y en el uso de la libertad. Son de naturaleza ético-moral y espiritual y tienen que ver con el ejercicio auténtico, veraz e insobornable de la responsabilidad personal y colectiva", añade.
Fundamental: La proclama, el señor Rouco ¿la hizo antes de mear, o después de mear?. www.enciclopedismo21.blogspot.com
Los ateos respetamos a los creyentes; los lujos del vaticano que se los pague el Papa
Una forma de asegurar parte de los subsidios es renunciando mientras dure la crisis al dinero que el estado asigna a la iglesia. ¿eso no?, entonces Dios proveerá
La iglesia tenía que ser un club, donde las cuotas de sus socios (fieles), alimentaran las grandes barrigas que ahora alimentamos el resto de los Españoles. Yo así, no protestaría.
Desde luego que se ve claramente que esta es la iglesia radical, autoritaria, intolerante , menos mal que hay otra que es la que trabaja por los demás y que lo hace en silencio sin imponer sin molestar,y que no se den cuenta...