Lunes, 28/5/2012 04:38
CRIMEN DE FAGO
Los dos médicos forenses que han comparecido en la tercera sesión del juicio por el asesinato del alcalde de Fago, Miguel Grima, que se celebra en la Audiencia Provincial de Huesca, han acreditado que la agudeza visual del único acusado, Santiago Mianar, "era buena", a pesar de que su ojo izquierdo estuviera aquejado de una catarata.
Tercera jornada del juicio por el caso Fago, que ha contado con el testimonio de dos médicos forenses. Los peritos han confirmado que el disparo que acabó con la vida del alcalde de Fago, Miguel Grima, se produjo a una distancia de entre 5 y 7 metros. Este único impacto fue la causa de la muerte por las heridas graves que produjo en el corazón. Además, han asegurado que el principal acusado, Santiago Mainar, tenía una buena agudeza visual. Los forenses han asegurado que en total encontraron en el cuerpo de la víctima quince heridas superficiales provocadas por el arrastre del cadáver.
Esta información ha sido requerida por la parte acusatoria para determinar si, en este caso, existe la posibilidad de que una disminución visual del presunto autor de los hechos sea un inconveniente para disparar un arma sin error o desenvolverse en la noche. Según los especialistas, Mainar "pudo haber disparado y acertado".
Miguel Grima murió en la noche del 12 de enero de 2007, cuando regresaba a su casa por la carretera que une Majones y Fago. Tras verse obligado a bajar de su turismo para retirar unas piedras que había en el camino, recibió un disparo de una escopeta de postas, que le causó la muerte.
Los forenses, que han informado de que Mainar tenía afectados los dos ojos con cataratas y que sólo el derecho estaba operado, respondieron a la petición de aclaración solicitada por el presidente del tribunal Santiago Serena, quien quiso saber si "la agudeza visual que tenía el acusado le permitiría reconocer el vehículo, incluso leer la matrícula a siete o diez metros y reconocer la fisonomía de la persona que tenía enfrente". La respuesta ha sido afirmativa.