Los miembros de los servicios de emergencia que asistieron a las víctimas del accidente de Spanair han reconocido ante el juez que tuvieron problemas para acceder a la zona del impacto. Tuvieron que esperar a la llegada de las ambulancias y la orografía del terreno era muy complicada.
También han prestado declaración los técnicos de la compañía aérea destinados en la sede central de Palma que han descargado toda la responsabilidad sobre los mecánicos que revisaron el aparato después de que el comandante detectara anomalías en el primer despegue.
Han asegurado que su trabajo era sólo de coordinación y que su misión consistió en recibir las instrucciones de que el MD 82 volvía al parking para una revisión.